Hace unas semanas, el tiempo jugaba en contra de Odalis Moatis mientras aguardaba por un fármaco que marcara la diferencia en su batalla contra un cáncer con metástasis en los huesos.
Hoy, tras más de un año de dolorosa incertidumbre, esa larga espera finalmente ha terminado.
El Programa de Medicamentos de Alto Costo aprobó el tratamiento especializado que la joven madre de dos niñas requería con urgencia, permitiéndole iniciar de inmediato la administración del fármaco cuyo valor económico superaba por completo las posibilidades financieras de su familia.
«Ya tengo la primera caja en mano, gracias a Dios. Eso era lo único que estábamos esperando y ya iniciamos el tratamiento», expresó Odalis con evidente alivio.
Según detalló, el medicamento le será suministrado mensualmente a través del centro hospitalario donde recibe asistencia médica, al cual deberá acudir cada mes para retirar su dosis correspondiente.
Batalla médica y avance de la enfermedad
Con la debida autorización oficial, Odalis comenzó su esquema terapéutico basado en Ribociclib de 200 miligramos, un fármaco de última generación indicado específicamente para frenar el avance del cáncer que actualmente afecta su sistema óseo.
A partir de ahora, la paciente permanecerá bajo un estricto monitoreo médico para evaluar la respuesta de su organismo y la evolución de la patología, la cual continuó progresando durante los meses en que el expediente aguardaba una respuesta burocrática.
La noticia fue recibida con inmensa gratitud por su entorno familiar. «Estamos todos felices, contentos y agradecidos de Dios y de los medios por ayudarnos a levantar la voz», manifestó.
Solidaridad con los que aún esperan
Su caso fue visibilizado inicialmente como parte de una serie de reportajes de investigación sobre las prolongadas e institucionales listas de espera que enfrentan los pacientes de enfermedades catastróficas en el país para acceder a terapias subvencionadas por el Estado.
A pesar de la alegría que hoy embarga su hogar, Odalis no ocultó su empatía hacia aquellos que dejó atrás en la misma fila de la incertidumbre.
«Ojalá que las otras chicas que están pasando por esto también puedan recibir pronto su medicamento», concluyó.
Aunque para ella la angustia cesó, la realidad de cientos de dominicanos que continúan desprotegidos frente a diagnósticos críticos mantiene el tema en la primera línea de la agenda pública.
Todo empezó aquí
Un editorial de este mes del Listín Diario, titulado “Tres madres y una misma súplica”, exponía el desgarrador drama humano que enfrentan tres madres jóvenes dominicanas —Odalis, Fabiola y Yina— ante el deterioro de su salud provocado por la burocracia y las prolongadas listas de espera del Programa de Medicamentos de Alto Costo del Estado.
A través de sus historias, este diario lanzó un enérgico llamado de atención al Gobierno dominicano para que aborde la entrega de estos fármacos esenciales bajo un criterio de urgencia y justicia humana, y no como simples trámites administrativos.
Más allá de las estadísticas médicas, el texto visibiliza el impacto psicológico y el miedo más profundo de estas madres diagnosticadas con condiciones críticas (cáncer de mama, enfermedad de Crohn y colitis ulcerativa): el temor a morir y no ver crecer a sus hijos pequeños.
El editorial denuncia las demoras institucionales, detallando que Odalis lleva un año esperando por su tratamiento y Fabiola siete meses. Mientras el tiempo avanza, sus cuerpos se desgastan y sus familias sufren el impacto económico de costear insumos básicos y traslados.
Y aunque se reconoce la existencia de un presupuesto millonario destinado a este programa y la alta demanda nacional, Listín critica el «laberinto de silencios» del sistema y sostiene que la asistencia estatal pierde su valor si no se entrega a tiempo.
El periódico exige al Gobierno que deje de ver a estas mujeres como meros «expedientes», proponiendo que la salud y la protección de estas madres es la única vía para salvaguardar la infancia de sus hijos, concluyendo que la grandeza de la sociedad dominicana se mide en su capacidad de actuar con urgencia antes de que sea demasiado tarde.
Fuente: Listin Diario

