El desbloqueo de medios anunciado por Delcy Rodríguez se queda a medio camino

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Venezuela levanta el veto a decenas de webs, pero al menos 40 portales críticos siguen censurados y persiste el tapón para las visas de los corresponsales internacionales

El anunciado desbloqueo de los portales informativos y plataformas digitales censurados en Venezuela desde la etapa de Nicolás Maduro —oficializado por la propia presidenta encargada, Delcy Rodríguez, en el marco de las jornadas de diálogo entre la oposición y el chavismo— es hoy una realidad a medias. Según VE sin Filtro, unos 200 dominios permanecían bloqueados antes de la medida y, mientras el Gobierno no precisa cuántas webs ha liberado, las ONG alertan de que aún hay decenas de portales bajo censura.

Las autoridades del régimen chavista anunciaron el pasado 17 de septiembre una primera ola de desbloqueos de páginas informativas vetadas desde hacía años. Formalmente, el Ejecutivo atendía una recomendación pública del Programa para la Paz y la Convivencia Democrática, una mesa de diálogo social impulsada por Miraflores tras el ataque militar estadounidense del pasado 3 de enero. La Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) no precisó cuántos portales quedaban liberados; VE sin Filtro verificó el acceso a 17. El anuncio coincidió con el inicio de la segunda ronda de negociaciones entre el chavismo y la oposición —la primera se celebró en agosto—, centrada en la libertad de expresión. El 25 de septiembre, al cierre de esa ronda, Rodríguez ordenó el desbloqueo de otro grupo de portales, de nuevo sin precisar cuáles ni cuántos.

El anuncio fue un gran avance, pero la ONG Espacio Público sostiene que, hasta el 6 de octubre, al menos 40 sitios web informativos y plataformas comunicacionales permanecen censurados en el país. Todavía están censurados cuatro canales internacionales. Otras 47 de las páginas web que fueron autorizadas a circular la semana pasada, según esta organización, han podido funcionar sin complicaciones.

Por su parte, la ONG VE sin Filtro denuncia que, al menos, 143 de los 188 dominios digitales que han estado vetados al público siguen en la oscuridad, o “presentan algún tipo de censura” en determinados proveedores de internet. Otros 45 funcionan ya sin bloqueos, y otros 71 “están bloqueados en algunos proveedores, pero no en otros”, según explica Andrés Azpúrua, director de la organización.

Entre los portales informativos más conocidos que siguen censurados, o enfrentan niveles de restricción muy altos para su acceso, figuran Armando.info, La Patilla, El Nacional, Punto de Corte, EVTV, el canal colombiano NTN24 y la web argentina Infobae. Todos son medios de referencia —algunos premiados internacionalmente— con una línea editorial independiente, abiertamente crítica con los procedimientos del régimen chavista en estos años y, en algunos casos, con denuncias muy precisas sobre corrupción y desafueros de algunos de sus jerarcas.

En sucesivos anuncios durante las últimas semanas, el Gobierno de Delcy Rodríguez autorizó, a través de Conatel, el regreso al consumo público de portales digitales como la agencia Efe, además de los venezolanos Runrunes, Tal Cual, Crónica Uno, El Pitazo, El Estímulo o Alberto News. También son medios muy leídos, con una línea informativa autónoma e incisiva.

“Después de haber sido desbloqueados, no hemos tenido más problemas”, asegura Víctor Amaya, jefe de redacción de Tal Cual, diario opositor fundado por el fallecido dirigente de izquierda Teodoro Petkoff, que ha sido objeto de varias oleadas de asedio durante la hegemonía del chavismo. “El desbloqueo se concretó en un día. Nuestras métricas han crecido, el acceso al portal se ha hecho mucho más sencillo y nos han aumentado mucho las visitas”. A Amaya, lo ocurrido con los portales desbloqueados le recuerda el anuncio sobre los presos políticos: “Se anuncian 100 liberaciones, se concretan entre 60 y 70, y queda un grupo al cual la medida no le aplica. Está pasando en el mundo de los portales informativos. El anuncio hecho da una idea a la opinión pública nacional e internacional de que ya se levantaron todos los bloqueos. Lamentablemente, todavía no es así”.

La censura se afina

Carlos Correa, director de Espacio Público, explica la disparidad de las cifras sobre bloqueos oficiales: “Son dos formas de medirlo. VE sin Filtro ha hecho un enfoque amplio para crear este inventario, que tiene años en construcción. Las páginas incluidas en su lista existen, pero algunas tienen una actualización lenta, son portales poco visitados, a veces están parcialmente inactivos. Nosotros reducimos el foco a los que están en pleno funcionamiento con actualización constante”.

Azpúrua considera que vale la pena evaluar la situación de la censura en toda su dimensión, más allá de lo informativo: “El campo de la censura en Venezuela es muy amplio, rebasa al periodismo. La censura entra en la política, el comercio, las comunicaciones. En Venezuela están bloqueadas páginas de iniciativas políticas, elecciones primarias, el trabajo electoral de Vente Venezuela el pasado 28 de julio de 2024 y la propia web de Vente Venezuela”.

“Hay una apertura parcial, pero todavía no se trata de un desmontaje de la infraestructura de la censura en Venezuela”, señala VE sin Filtro. “Técnicamente, la capacidad de censurar sigue ahí, y de hecho hemos apreciado cambios en los mecanismos utilizados, pasando en ocasiones del bloqueo por DNS a bloqueos HTTP/HTTPS”. No es un matiz técnico menor: el bloqueo por DNS puede esquivarse cambiando la configuración del teléfono o del ordenador, mientras que el segundo corta la conexión al detectar la dirección solicitada y, en la práctica, solo se sortea con una VPN. “Para nosotros, el punto de llegada no puede ser una lista más pequeña de medios censurados. Ningún medio puede estar bloqueado arbitrariamente”, añade la organización.

Lo que falta

“En todas las instancias a las que hemos acudido para dialogar con el Gobierno este año, hemos estado planteando como necesidad el desbloqueo de los portales informativos, junto a los pedidos de libertad plena para los colegas que han estado judicializados”, recuerda Delvalle Canelón, secretaria general del Colegio Nacional de Periodistas. “Hemos tenido receptividad en esas conversaciones. Aquí no hay misterio: es una decisión política del Gobierno, que ha podido tomar mucho antes, de haber querido hacerlo. Es una orden ejecutiva. Para que esto se concrete, tuvo que arribar la mesa de negociaciones que comenzó en agosto. Tenemos una buena cantidad de portales desbloqueados, y lo saludamos, pero no son todos, no es suficiente. Democracia es eso: libertad de expresión, derecho al disenso, periodismo independiente”.

Mientras tanto, los periodistas internacionales siguen a la espera de visas para cubrir la actualidad de Venezuela. Su concesión se había flexibilizado tras el 3 de enero, y aún más con motivo del doble sismo del 24 de junio, pero las solicitudes siguen acumulándose sin respuesta. Es un tema recurrente en los chats de los corresponsales que cubren la región, muchos de los cuales llevan meses esperando poder viajar al país.

EL PAÍS se puso en contacto con el ministro de Comunicación e Información, Miguel Ángel Pérez Pirela, para conocer su versión sobre los bloqueos y las visas, pero no respondió.

“Hay un lenguaje lleno de eufemismos al anunciar esta medida”, señala Marianella Balbi, directora de la ONG Instituto de Prensa y Sociedad (IPYS Venezuela). “Hay una rectificación en el procedimiento elaborada en un lenguaje que a veces deja menos clara la situación. Hablan de medidas administrativas, pero no de bloqueo. Aquí hubo una intención política para censurar y amedrentar que tiene varios años”. Según Balbi, el Gobierno deja deliberadamente a un lado el papel de Conatel en el debate de la censura e invierte el orden de las responsabilidades con interpelaciones morales al proceder de los medios. La directora de IPYS sostiene que la operación de la censura que estuvo en desarrollo en Venezuela “no exime de responsabilidades a las empresas privadas de telecomunicaciones nacionales e internacionales que participaron en su diseño”.

Fuente: EL PAIS