Visión sobre nuestra futura economía

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Recientemente me preguntó un amigo cuáles eran las posibilidades de que en los próximos años la economía dominicana siguiera creciendo con fortaleza, baja inflación y un peso dominicano estable, tal y como ha ocurrido en el pasado reciente.

Escrito Por: Bernardo Vega

Recientemente me preguntó un amigo cuáles eran las posibilidades de que en los próximos años la economía dominicana siguiera creciendo con fortaleza, baja inflación y un peso dominicano estable, tal y como ha ocurrido en el pasado reciente.

Le expliqué que eso dependía de varios factores internos y externos. Entre los internos mencioné que presumía que las elecciones del 2028 serían igual que las últimas, admitiendo el perdedor su derrota y resultando en una transición normal del poder. Otra condición sería que el nuevo gobierno establezca como objetivo el mismo del actual, es decir, una inflación máxima de un 4%, tope pocas veces violado, y manteniendo el Banco Central su autonomía. Pero una nueva condición sería lograr una disminución de un déficit fiscal que hemos sufrido en los últimos años ya como una cosa predecible y que ha sido financiado principalmente con endeudamiento externo.

Por eso, de cada peso que se cobra en impuestos, una cuarta parte, un 25%, tiene que dedicarse a pagar tan solo los intereses de la deuda. Como ya el gobierno anunció que en enero renegociará los altos vencimientos de entonces de la deuda externa, logrando diferirlos por varios años, es predecible que la tasa de interés aplicable a los pagos renegociados será más alta que los originales, ya que esa tasa ha subido con relación a años anteriores, lo que implica que ese 25% aumentará.

Además de los excesos en la cantidad de empleados públicos, otra causa del déficit radica en las pérdidas del sector eléctrico. Todos los dominicanos pagan religiosamente a las compañías privadas por el uso de sus celulares, pero la gente ya se ha acostumbrado a no pagar la energía eléctrica a tiempo y el gobierno no necesariamente da un corte a su luz. A medida que pasa el tiempo y dada la experiencia, se fortalece la convicción de que el déficit del sector eléctrico tan solo podrá reducirse a través de algún tipo de privatización de las tres distribuidoras, más cuando el costo de generar electricidad está aumentando por los incrementos en los precios internacionales del petróleo y sus derivados.

La inversión extranjera ha jugado un papel importante en el crecimiento de los últimos años, pero con la negación a la Falconbridge de permisos de explotación de nuevas áreas, lo que condujo al cierre de sus operaciones en Bonao, y con la súbita paralización de las actividades del proyecto de la mina de oro de la Gold Quest por las protestas de los sanjuaneros, es difícil pensar que surja algún interés nuevo por la minería en el país. Por suerte no vemos grandes problemas para que continúe el crecimiento del turismo, las zonas francas y las remesas.

Pero también existen factores externos, fuera de nuestro control, que podrían afectar nuestro futuro crecimiento. Tres guerras, Israel vs Hamas, Estados Unidos vs Irán y Rusia vs Ucrania presionan fuertemente el incremento del precio del petróleo. China, inteligentemente, acumula altas reservas de ese producto. Me preocupó mucho leer que, en una reciente reunión en la Casa Blanca, donde se discutió cómo reducir el precio de la gasolina antes de las elecciones de noviembre, alguien propuso prohibir toda exportación petrolera norteamericana para así reducirlo. 

Por suerte la idea no prosperó, pero hubiera implicado que nuestro país se quedase sin gas natural, sin gasolina, sin gasoil y fueloil, pues mientras antes dependíamos de México y Venezuela para esas importaciones, hoy están concentradas en el área del golfo norteamericano.

La actitud del presidente Trump hacia los aranceles aplicables a exportaciones dominicanas es impredecible, como lo ha sido y lo es sobre el mismo asunto para Canadá y la Unión Europea.

Presumimos que el ritmo de deportaciones de dominicanos desde Estados Unidos no se incrementará. Si de pronto Cuba se abre al turismo a través de inversiones privadas norteamericanas eso daría un fuerte golpe a nuestro sector.

Finalmente está Haití. Las actuaciones de sus pandilleros y las deportaciones norteamericanas de haitianos por haberse vencido el TPS crean presiones para una fuerte migración hacia nuestro país y aquí con lo que contamos es con una puerta revolvente, pues los capturamos y deportamos, pero pronto regresan y sobornan a militares y a inspectores de migración para lograr su entrada.

Fuente: Hoy