Umbrales no actualizados también producirían una desconexión entre la ley y la realidad económica
La administración tributaria debe manejarse con inteligencia y prudencia al momento de establecer los umbrales para pagos en efectivo, porque si son muy altos pueden afectar el cumplimiento fiscal. Lo mismo, si son muy bajos.
Y así lo ha entendido la DGII, que acaba de actualizar estos umbrales: para inmuebles (compra-venta, traspaso, constitución o transmisión de derechos) lo ha aumentado para pago en efectivo de RD$ 1,000,000 a RD$1,500,000; para vehículos, aeronaves, embarcaciones lo ha subido de RD$ 500,000 a RD$ 800,000; para relojes, joyas, piedras y metales preciosos, obras de arte (por pieza o lote) lo ha incrementado de RD$ 450,000 a RD$ 600,000 y para otros actos, como apuestas, alquileres de alto valor, constitución de derechos sociales, lo ha elevado de RD$250,000 a RD$350,000.
No hacer esos ajustes podría tener su precio en cumplimiento fiscal, pues la norma deja de ser un instrumento de control inteligente y se convertiría en un obstáculo que traba el comercio y fomentaría fraccionamiento de pagos para evadirla, informalidad y pérdida de trazabilidad.
Umbrales no actualizados también producirían una desconexión entre la ley y la realidad económica, aumentaría la evasión y el uso de mecanismos informales.
La no actualización también podría retrasar operaciones sencillas (compra de vehículos, traspasos básicos), elevar costos para usuarios y empresas, así como provocar ineficiencias en sectores clave como inmobiliario y automotriz.
Si los límites son demasiado bajos, se darían casos de contribuyentes que busquen adaptar las transacciones al límite, lo que generaría opacidad.
También podría producirse un aumento de conflictos operativos y podrían darse casos en que notarios, registradores y la propia DGII enfrentarían más casos de imposibilidad de registrar operaciones, aun cuando sean legítimas.
Además, se podría producir una saturación en la administración tributaria con alertas irrelevantes y reportes innecesarios.
Lo importante es que los montos en efectivo permitidos, aunque se actualicen, sigan siendo límites estrictos. Y que se cumpla el objetivo de mantener la trazabilidad de transacciones relevantes.
Así, pues, la DGII ha actuado ha aflojado nudos que podrían constituirse en trabas, pero no ha soltado la cuerda que mantiene firme el puente del cumplimiento.
Fuente: Hoy

