República Dominicana se encuentra ubicada en una zona de alta actividad sísmica debido a la interacción entre las placas tectónicas del Caribe y Norteamérica. Aunque no es posible predecir cuándo ocurrirá un terremoto, las autoridades insisten en que la mejor herramienta para reducir los riesgos es la preparación de la población.
El subdirector del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), Julián Alberto García Román, explicó a Diario Libre que cada familia debe elaborar un plan de emergencia que permita actuar de manera organizada antes, durante y después de un movimiento telúrico.
«Sabemos que República Dominicana no está exenta de un terremoto. Lo importante es que las familias sepan qué hacer antes de que ocurra», afirmó.
De acuerdo con García Román, la prevención debe iniciarse en cada hogar mediante un plan familiar que establezca rutas de evacuación, puntos de encuentro y responsabilidades para cada integrante de la familia.
El funcionario recomienda que ese plan no quede solo en el papel, sino que sea practicado mediante simulacros periódicos.
«Hay que establecer un punto de encuentro porque quizá la familia no esté reunida cuando ocurra el sismo. Luego ese plan debe ejercitarse mediante simulacros para que todos sepan cómo actuar», explicó.
Las autoridades también aconsejan preparar un kit de emergencia que contenga agua potable, alimentos no perecederos, linterna, radio portátil con baterías, medicamentos esenciales, botiquín de primeros auxilios, documentos importantes y cargadores portátiles para teléfonos móviles.
Asimismo, recomiendan asegurar muebles, estanterías, televisores y otros objetos pesados que puedan desprenderse durante un terremoto, además de conocer cómo cerrar el suministro de gas, agua y electricidad si fuese necesario.
¿Qué hacer durante un sismo?
Cuando comienza un sismo, el principal enemigo es el pánico.
García Román insiste en que las personas deben mantener la calma y protegerse de inmediato.
«Lo primero es protegerse, agacharse, cubrirse y evitar el pánico«, señaló.
Si la persona se encuentra dentro de una edificación, debe colocarse debajo de una mesa resistente o junto a una pared estructural, protegiendo la cabeza y el cuello, y mantenerse alejada de ventanas, cristales, lámparas, estanterías y objetos que puedan caer.
Solo cuando el movimiento haya cesado debe evacuarse de forma ordenada siguiendo las rutas previamente establecidas.
Si el terremoto sorprende a una persona mientras conduce un vehículo, la recomendación es detenerse en un lugar seguro, lejos de puentes, postes, árboles y cables eléctricos, permaneciendo dentro del automóvil hasta que termine el movimiento.
Después del sismo
Una vez finalizado el terremoto, las familias deben dirigirse al punto de encuentro previamente acordado y verificar que todos sus integrantes se encuentren a salvo.
También se recomienda no ingresar nuevamente a edificios hasta confirmar que no presentan daños estructurales y mantenerse atentos a las informaciones emitidas por las autoridades, ya que pueden registrarse réplicas.
Entre las medidas de seguridad posteriores figura evitar encender fósforos, encendedores o cualquier tipo de llama si existe la posibilidad de fugas de gas.
Igualmente, se aconseja no caminar por zonas donde existan vidrios rotos, estructuras inestables o cables eléctricos caídos, ni tocar objetos metálicos que estén en contacto con esos cables.
En caso de quedar atrapado bajo los escombros, las autoridades recomiendan hacer señales visibles o sonoras para facilitar el trabajo de los equipos de rescate y evitar gritar constantemente para conservar energía.
Coordinación de la respuesta
El subdirector del COE explicó que el país dispone de un Plan Nacional de Contingencia para Terremotos, mediante el cual se coordina la actuación de todas las instituciones que integran el sistema nacional de respuesta.
Según explicó, tras un evento sísmico la prioridad es realizar evaluaciones rápidas para determinar las zonas afectadas y movilizar los recursos necesarios.
«Primero se hacen las evaluaciones para saber qué pasó y dónde ocurrió. Luego se activa la respuesta inicial para la población afectada y se coordinan los equipos de búsqueda y rescate en estructuras colapsadas, el personal médico y las demás instituciones del Estado», indicó.
En esas labores participan organismos como el COE, la Defensa Civil, el Cuerpo de Bomberos, la Cruz Roja Dominicana, la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas y otras entidades de primera respuesta.
Capacidad de respuesta
Consultado sobre la capacidad de respuesta de República Dominicana frente a un terremoto de gran magnitud, García Román fue categórico.
«Ningún país del mundo está preparado para responder a un terremoto de gran magnitud. Ningún país está preparado para que colapsen sus instituciones y sus edificaciones», expresó.
El funcionario señaló que precisamente por esa razón, cuando ocurren grandes desastres naturales, los países afectados suelen recibir apoyo internacional especializado en búsqueda y rescate, atención médica y asistencia humanitaria.
Puso como ejemplo el reciente terremoto ocurrido en Venezuela, donde decenas de países han enviado equipos especializados para colaborar con las labores de rescate.
Finalmente, reiteró que la mejor defensa frente a un terremoto continúa siendo la prevención, la educación ciudadana y la preparación constante de las familias, ya que una respuesta organizada durante los primeros minutos puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
En caso de emergencia, la población puede comunicarse con el Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1 o seguir las orientaciones emitidas por el Centro de Operaciones de Emergencias (COE)
Fuente: Diario Libre

