El líder de EE UU cambió el tono en su intervención final y dijo que vio “mucho amor”
Donald Trump es tan imprevisible que puede cambiar de opinión varias veces al día. Fuentes del Gobierno señalan que no les ha sorprendido esta última versión del presidente de EE UU, que después de decir que España es un “socio terrible” y quiere romper relaciones comerciales con ellos, ahora señala que “se ha redimido” y se ha comprometido a un “pago importante” en la OTAN, pero insisten en que no hay ninguna novedad; lo que pasa es que Trump escuchó en directo las explicaciones de Pedro Sánchez en el plenario de la OTAN, donde detalló el esfuerzo realizado por España para alcanzar el 2% de gasto militar y el compromiso de llegar al 2,1%, y las palabras de otros líderes como el turco Recep Tayyip Erdogan, que agradecieron a España su compromiso con su defensa con baterías Patriot. Entonces, el presidente estadounidense cambió de opinión.
No porque Sánchez haya anunciado ninguna novedad ni se haya comprometido a ningún gasto por encima del 2,1% que ha asumido públicamente, sino porque el presidente de EE UU fue cambiando completamente el tono con el que había arrancado la cumbre a medida que iba escuchando uno a uno a los líderes europeos. Sánchez, explican estas fuentes, en los tres minutos que les suelen dar como máximo a los dirigentes que hablan frente a Trump —para evitar que se aburra y desconecte— detalló los compromisos españoles, explicó, como hizo después en la rueda de prensa, que en su mandato se ha producido un gran aumento del gasto en defensa y que ha cumplido con el 2% prometido, y además anunció que España se incorporará a una misión de la OTAN en Finlandia para proteger el Ártico, y eso calmó al líder estadounidense.
De hecho, su discurso cambió completamente, y mientras en la apertura había sido muy duro con los europeos y su falta de compromiso en la guerra de Irán, en el cierre, después de escuchar a todos, Sánchez incluido, fue mucho más amable y terminó diciendo, como después explicaría en la rueda de prensa, que había visto “mucho amor” en la sala y que se iba muy contento.
“España ha hecho un esfuerzo extraordinario”, indicó Sánchez en la rueda de prensa posterior a la cumbre, en un mensaje muy similar al que trasladó en el plenario, según estas fuentes. “Ha sido el tercer país de la OTAN que más ha aumentado su inversión en defensa. Ha aumentado cinco veces más que el PIB. Y de los 35.500 millones que invertimos en defensa, el 44% va a nuevo equipamiento, cuando la media OTAN está en el 20%. Varios países han agradecido la presencia militar española, especialmente Turquía, donde desde hace años desplegamos baterías de patriots en zonas fronterizas”, insistió el presidente español.
Las fuentes del Gobierno consultadas intentan, como hizo Sánchez en la rueda de prensa, minimizar la importancia de las palabras públicas y de los cambios de humor de Trump, y creen que lo importante es que España está cumpliendo con los compromisos que ha adquirido en la OTAN y, por tanto, están convencidos de que las represalias que anunció Trump, que además son inviables porque todos los acuerdos comerciales se negocian con toda la UE, no con un país en solitario, quedarán en nada como otras veces. Aunque también aquí, todo queda abierto a los nuevos cambios de opinión del presidente de EE UU.
Lo que no ha habido ni habrá, insiste el Gobierno, son nuevos compromisos de gasto ni mucho menos el 5% del PIB, que Sánchez rechaza de forma tajante. El límite sigue en el 2,1% y ahí se va a quedar mientras el líder del PSOE esté en La Moncloa, señalan estas fuentes.
De hecho, esta versión española de que Trump cambió de opinión al escuchar directamente a Sánchez y otros líderes es la misma que trasladó el miércoles, en su rueda de prensa, el propio canciller alemán, Friedrich Merz. Cuando le preguntaron por la tensión entre EEUU y España, él explicó que, en la sesión plenaria de la cumbre, Trump había aceptado las explicaciones del presidente español. “Sánchez volvió a explicar que el Gobierno español está realizando ahora realmente un enorme esfuerzo para alcanzar los objetivos acordados en La Haya, y eso también fue recibido con una gran aprobación por parte del presidente Trump”, resumió el alemán.
Todos coinciden en que Sánchez no cambió nada, dijo lo mismo que viene trasladando en público, con la novedad de la incorporación a la operación en Finlandia, pero Trump cambió de opinión al escucharlo directamente. Hasta el próximo giro.
Fuente: EL PAIS

