Regreso a clases: qué infecciones pueden afectar a los niños y cuándo llevarlos al médico

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La infectóloga Margarita Santana llama a completar el esquema de vacunación de los más pequeños de la casa y reforzar el de los adultos mayores

Mochilas al hombro, salones llenos y horas de convivencia vuelven a formar parte de la rutina de miles de niños con el inicio del año escolar. Pero junto con los libros, los juegos y los encuentros entre compañeros también aumenta el intercambio de microorganismos, especialmente entre los más pequeños que asisten a guarderías.

La infectóloga pediatra Genara Margarita Santana llama a los padres a prestar atención a los síntomas respiratorios, mantener al día la vacunación contra el neumococo y evitar la automedicación con antibióticos, cuyo uso innecesario puede favorecer la resistencia bacteriana.

La especialista de la Clínica Unión Médica del Norte explicó que durante esta época suelen presentarse infecciones gastrointestinales, mientras que las infecciones de las vías respiratorias permanecen entre las enfermedades más frecuentes durante todo el año.

En los niños pequeños, especialmente los que asisten a guarderías, las neumonías constituyen una de las principales afecciones que pueden presentarse.

«Y es por eso la insistencia de nosotros como pediatra con los padres sobre la importancia de la vacunación«, señaló.

  • En el caso de República Dominicana, el esquema incluye una dosificación de 2+1 con una inyección a los dos meses de vida del bebé, a los cuatro meses y otra al cumplir el año (12 meses).

Vacunación contra el neumococo

La especialista destacó la importancia de que los niños tengan actualizado su esquema de vacunación contra el neumococo, particularmente antes de incorporarse a guarderías o centros escolares.

Aclaró que estar vacunado no significa que el niño quede protegido contra todos los microorganismos o serotipos existentes, sino que la protección depende de contar con las dosis correspondientes.

«No es lo mismo vacunar que inmunizar«, explicó Santana, al señalar que el esquema debe completarse de acuerdo con la edad y las condiciones particulares de cada niño.

La infectóloga pediatra resaltó, además, la incorporación de vacunas con una cobertura más amplia contra el neumococo en el esquema de vacunación del país.

«El maravilloso el beneficio de la vacunación para la población», dijo en conversación con Diario Libre.

La doctora Genara Margarita Santana. (CEDIDA POR LA DOCTORA MARGARITA SANTANA.)

Explicó que el Streptococcus pneumoniae puede permanecer en la nasofaringe y que, al reducir la presencia de los serotipos incluidos en la vacuna, también puede disminuir la posibilidad de transmisión entre los niños y las personas con las que conviven.

«Entonces, si con la vacuna suprimimos los serotipos en la nasofaringe, va a haber menos transmisión y, por tanto, menos infección, y eso es un plus», sostuvo.

Santana señaló que el neumococo no solo está relacionado con la neumonía infantil, sino que también puede provocar enfermedades graves en personas con determinadas condiciones de salud y en adultos mayores.

El contacto entre niños y adultos

La especialista explicó que la vacunación infantil también puede tener repercusiones en el entorno familiar, debido a que los niños pueden portar bacterias en la nasofaringe y transmitirlas a quienes conviven con ellos.

Mencionó especialmente la relación entre los niños y los adultos mayores, como los abuelos que permanecen a su cuidado.

El Streptococcus pneumoniae, agregó, también constituye una causa importante de neumonía en personas mayores de 50 años, por lo que consideró relevante la protección de este grupo.

No toda gripe necesita antibióticos

Otro de los puntos de preocupación planteados por Santana es el uso de antibióticos ante cuadros respiratorios que pueden ser de origen viral.

La especialista indicó que «el 90% de las infecciones de vía respiratoria son de origen virales» y advirtió que administrar antibióticos cuando no son necesarios puede favorecer la resistencia bacteriana.

«Cuando damos antibióticos a esas infecciones virales lo que hacemos es precisamente estimular lo que es la resistencia bacteriana«, afirmó.

Santana también llamó a las familias a no automedicar a los niños y a respetar la duración del tratamiento y los horarios establecidos por el médico cuando se prescribe un antibiótico.

La resistencia bacteriana, explicó, puede hacer que una infección sea más difícil de tratar y aumentar tanto el riesgo para el paciente como los gastos hospitalarios.

Las complicaciones de una neumonía pueden ser graves e incluso provocar la muerte, especialmente en los menores de un año, advirtió.

Sin embargo, Santana señaló que las consecuencias de estas infecciones no se limitan a los casos más graves, pues también pueden provocar ausentismo escolar y laboral y mayores gastos para las familias.

«Hablar de un microorganismo multiresistente indica mayor probabilidad de muerte, más gasto hospitalario y también más ausentismo laboral y escolar», señaló.

Numerosos serotipos

Santana explicó que el neumococo cuenta con numerosos serotipos y que la protección depende, entre otros factores, de cuáles de ellos están incluidos en la vacuna.

Como ejemplo, relató que este año identificó en un niño con neumonía el serotipo 33, que no estaba contemplado en una vacuna de 12 serotipos, pero sí en formulaciones de mayor cobertura.

Para la especialista, la incorporación de más serotipos permite ampliar la protección de la población pediátrica frente a las distintas variantes de esta bacteria.

¿Cuándo llevar al niño al pediatra?

Santana indicó que una secreción nasal o una fiebre aislada no necesariamente significan que el niño tenga neumonía. Sin embargo, los padres deben prestar atención a la evolución del cuadro y al estado general del menor.

Entre las señales que deben motivar una evaluación médica mencionó la fiebre alta, el deterioro del estado general, la tos con expectoración y la dificultad para respirar.

«Si tú ves que ese niño, que tiene ese proceso de vía respiratoria, tiene fiebre alta, que le ataca el estado general, vete a tu pediatra«, recomendó.

También destacó que la dificultad respiratoria acompañada de otros síntomas puede ser una señal de complicación. El cambio de color de las secreciones, de transparentes a amarillentas, es otro indicador.

«Y por eso es que siempre hablamos de prevención. ¿Por qué mejor prevenir que curar una infección?», planteó.

Los pacientes con otras condiciones de base, como asma o diabetes, así como los niños falcémicos, pueden verse gravemente afectados.

La prevención como prioridad

Para la especialista, la vacunación continúa siendo la principal herramienta para prevenir enfermedades neumocócicas en la población pediátrica.

«Lo más importante es la vacunación. A pesar de todo lo que quieran decir, sigue siendo la vacunación el principal medio de prevención más efectivo sobre todo en la población pediátrica«, afirmó.

Santana exhortó a los padres a revisar los esquemas de vacunación de sus hijos, especialmente de aquellos que están en edad escolar.

Fuente: Diario Libre