La Asociación Dominicana de Productores de Cemento Portland (Adocem), manifiesta su enérgico rechazo al artículo incluido en el proyecto de modificación de Ley No. 225-20 sobre Gestión Integral y Coprocesamiento de Residuos Sólidos, recientemente aprobado en segunda lectura por la Cámara de Diputados.
El artículo 20 del proyecto establece de forma obligatoria que las cementeras incorporen combustibles derivados de residuos nacionales en sus hornos.
La entidad dice que esta disposición representa una grave violación a la libertad de empresa, consagrada en el artículo 50 de la Constitución, al imponer por ley un insumo específico a una industria sin una estructura de mercado equilibrada, por lo que se corre el riesgo de crear monopolios que imposibiliten negociaciones basadas en prácticas de libre mercado.
Adocem advierte que esta imposición no solo es inconstitucional, sino también económicamente irresponsable y técnicamente inviable, ya que pretende forzar el uso de un insumo que no existe en cantidad, ni en calidad, ni costo razonable en el país.
“No hay actualmente una cadena de suministro ni un marco regulatorio que permita cumplir con esta obligación sin poner en riesgo la sostenibilidad operativa de las plantas cementeras”, dice.
Adocem asegura que imponer este mandato es condenar al sector a depender de un mercado no regulado, y abrir la puerta a distorsiones, prácticas monopólicas y un aumento.
Fuente: el Caribe

