Proyectos energéticos duplican costos y plazos

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Ejecutivo de Energas: los proyectos que antes se ejecutaban en tres años ahora pueden tardar seis o siete, mientras el costo por kilovatio supera los US$2,750

Los proyectos de generación que antes podían construirse en unos tres años están tomando seis o siete años, mientras sus costos han pasado de US$1,250 a más de US$2,750 por kilovatio, debido a las dificultades en las cadenas de suministro, advirtió Osvaldo Oller Bolaños, director de Operaciones y Nuevos Negocios de Energas.

Explicó que las disrupciones provocadas por el Covid 19, la guerra de Ucrania, la guerra de Irán y el crecimiento de los centros de datos, que demanda mayor infraestructura energética, han impactado los tiempos como los costos de los proyectos.

Oller al participar en el Foro Forbes de Economía y Negocios indicó que el problema alcanza los contratos de mantenimiento y la disponibilidad de repuestos. Señaló que algunas piezas están tardando tres y cuatro años en ser entregadas, mientras una salida de una unidad puede requerir hasta 52 semanas para recuperar un componente y restablecer su funcionamiento.

Dijo que a este escenario se suma la necesidad de previsibilidad para las inversiones en generación, que requieren horizontes de 20 a 25 años.

Sobre este tema, durante el foro también opinó José Rodríguez, gerente general de EgeHaina, quien planteó que los cambios o sobresaltos regulatorios pueden llevar a los inversionistas a congelar o postergar sus decisiones hasta contar con mayor certeza sobre las condiciones del mercado.

Consideró necesario que el país deje de reaccionar ante los problemas y avance hacia una planificación anticipada que permita establecer las bases para las decisiones de largo plazo.

Sostuvo que la previsibilidad es fundamental para que las inversiones energéticas acompañen la meta de duplicar la economía en los próximos 10 años.

También señaló que el marco jurídico del sector eléctrico requiere actualización pues la legislación vigente, establecida en 2001, quedó desfasada frente a la incorporación de tecnologías y fuentes como el gas natural, las renovables y las baterías.

Oller indicó que modernizar las reglas permitiría establecer con mayor claridad las condiciones para las nuevas inversiones. Entre las oportunidades identificadas mencionó unidades térmicas más pequeñas y flexibles, de entre 100 y 300 megavatios, además de la energía nuclear, tecnología que el Gobierno explora mediante acuerdos con Estados Unidos.

Ambos expertos también plantearon que el crecimiento de la generación debe acompañarse de planificación de la transmisión y distribución. Ya que no basta con instalar nuevas plantas si el sistema no cuenta con las redes necesarias para transportar la energía y llevarla hasta los usuarios.

Por otro lado, Robinson Bou, vicepresidente ejecutivo de Negocios Empresariales y de Inversión de Banco Popular, señaló que la entidad y Popular Bank en Panamá mantienen US$1,600 millones financiados al sector energético, equivalente al 16 % de su cartera total. 

Fuente: Hoy