Las noticias son duras. Con imágenes que parecen sacadas de una película de terror, hablan con crudeza de los 2,298 fallecidos y 11,267 personas heridas que han dejado -por el momento- los dos terremotos ocurridos en Venezuela.
Escrito por: Marien Aristy Capitán
Las noticias son duras. Con imágenes que parecen sacadas de una película de terror, hablan con crudeza de los 2,298 fallecidos y 11,267 personas heridas que han dejado -por el momento- los dos terremotos ocurridos en Venezuela.

Venezuela
Si las cifras son tremendas, podrían ser mucho peores: el que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) haya decidido adquirir diez mil bolsas para cadáveres, en coordinación con el gobierno venezolano, es una pista contundente.
Esta catástrofe, inevitable, obliga a nuestro país a verse en ese espejo aunque no lo quisiéramos nunca: ¿estamos preparados para un terremoto tan terrible? ¿Se está construyendo para que los nuevos edificios no colapsen? ¿Qué pasaría con las majestuosas y altas torres, así como los edificios más antiguos? ¿El sistema de salud y los equipos de rescate podrían lidiar con un desastre de esa magnitud?
En la isla hemos tenido terremotos tremendos. Nunca podremos olvidar el peor: el 12 de enero del 2010, en Haití, que se saldó con cerca de 316 mil fallecidos, más de 300 mil heridos, 100,000 inmuebles destruidos y otros 200,000 dañados.
Educarnos en torno a lo que hay que hacer en ese caso también es vital. Hagamos lo que corresponde porque con las placas tectónicas se juega una lotería.
Fuente: Hoy

