Durante 10 años, estuve viviendo en un barrio marginado de Santo Domingo con mi familia y allí desarrollé mi tesis doctoral, una parte de ella publicada por el Centro Juan Montalvo (1999).
Escrito Por: TAHIRA VARGAS GARCÍA
Durante 10 años, estuve viviendo en un barrio marginado de Santo Domingo con mi familia y allí desarrollé mi tesis doctoral, una parte de ella publicada por el Centro Juan Montalvo (1999).
En mi convivencia en el barrio conocí y analicé desde la perspectiva antropológica las dinámicas interactivas que existen en su interior, un espacio territorial marcado por la pobreza, carencia de servicios, vulnerabilidades y un tejido social en el que se combina la reciprocidad, conflictividad y violencia. Esta complejidad de la trama social que marca la vida de los barrios marginados se evidencia en otros barrios y comunidades del país en los estudios subsiguientes hasta la actualidad. Los barrios marginados de distintas provincias cuentan con elementos comunes con respecto a: viviendas de autoconstrucción, hacinamiento, precariedad de abastecimiento de los servicios de agua potable, electricidad, calles, sistemas de cuidado, sanitarios, transporte y movilidad. La población de estratos pobres genera respuestas que combinan lo individual y lo colectivo desde la informalidad, marca fundamental. La poca presencia del Estado garantizando una calidad de vida sostenida en garantías de derechos fundamentales está normalizada. El desconocimiento de los derechos ciudadanos genera la pasividad y poca presión social en este sentido. Se entiende así que las presiones sociales que se hacen al Estado tienen un cierto matiz de favor y/o relaciones políticas.
La red vial interna de los barrios es igualmente precaria con callejones, calles sin asfaltar, cañadas, viviendas en cuarterías y parte atrás. Los medios de transporte público no entran al barrio, la gente tiene que trasladarse hacia las avenidas y vías donde funcionan las rutas de guaguas para movilizarse hacia sus actividades laborales, educativas, salud y otras.
La respuesta al traslado interno y externo ha sido el motoconcho. El motoconcho cumple con varias funciones. Además de ser un medio de transporte, es una fuente de ingreso importante para una población que no tiene otras alternativas y se convierte en el medio de movilidad para otros servicios como son:
Llenado de tanque de gas y traslado hasta el hogar, Llenado de tanques de agua y galones desde lugares con flujo de agua potable hacia donde escasea, Traslado de niños y niñas hacia centros educativos, Traslado de electrodomésticos, muebles y colchones, Movilización de personas enfermas hacia hospitales y/o clínicas, Carga de materiales.Todos estos servicios se resuelven a través de los motoconchos no solo en barrios urbano-marginales sino también en comunidades rurales donde se incrementan las dificultades de acceso a medios de transporte. Los motoconchos fungen entonces como transporte, mudanza y acarreo, ambulancia, transporte escolar, envíos de artículos, servicio de gas y agua potable.
Fuente: Hoy

