La líder opositora descartó amnistías para violadores de derechos humanos por ser contrarias a la Constitución, apeló a la unidad nacional ante las “traiciones” y urgió a América Latina a no ser indiferente.
En el marco de una entrevista concedida a los medios integrantes del Grupo de Diarios América (GDA), la dirigenta política venezolana María Corina Machado abordó de manera tajante el futuro institucional de Venezuela.
Asimismo, los desafíos del proceso de transición democrática, la administración de justicia tras años de persecución estatal y el rol que debe asumir la comunidad latinoamericana en esta coyuntura histórica.
Con un discurso enfocado en la superación del resentimiento y el restablecimiento del Estado de derecho, Machado fijó posición sobre temas centrales como el juzgamiento de crímenes de lesa humanidad, el valor transformador del movimiento ciudadano y la urgencia de concretar la transición política en el país.
Uno de los puntos clave del diálogo se centró en si existe la posibilidad de otorgar una amnistía a los señalados por violaciones a los derechos humanos una vez restaurada la democracia en Venezuela.
Ante esto, Machado fue categórica al señalar que dicho escenario está completamente descartado.
“Eso es contrario a la Constitución y a todos los tratados internacionales”, aseveró la dirigenta, al tiempo que recordó la existencia de pruebas contundentes sobre la estructura represiva del régimen de Nicolás Maduro.
No obstante, enfatizó que la aplicación de la ley no derivará en una persecución indiscriminada ni en un proceso de revancha política.
“Lo que sí nosotros garantizamos es que esto no va a ser un proceso de revancha, porque precisamente nosotros no somos lo que ellos son, porque precisamente queremos un país donde se les ofrezca justicia a todos, incluyendo a los que nos la negaron a nosotros”, manifestó.

Machado ilustró la persecución judicial en su contra al mencionar entre risas amargas que desconoce en cuántos expedientes figura su nombre, citando a un amigo que le suele decir que en cualquier página del Código Penal que se abra, encontrará un delito que le ha sido atribuido de forma arbitraria. A pesar de ello, reafirmó su compromiso personal con la paz: “En mi corazón no hay odio”.
Al analizar las dinámicas internas del movimiento que encabeza, Machado destacó que el motor principal ha sido el compromiso colectivo por encima de los recursos financieros o el acceso a medios tradicionales. Calificó el fenómeno como un cambio social y cultural sin precedentes en la región.
Destacó que el avance opositor se ha sostenido gracias a ciudadanos que arriesgan su patrimonio y la seguridad de sus familias por un proyecto común.
También afirmó que la sociedad venezolana actual es “mucho mejor a la que jamás hubo”, caracterizada por una profunda conciencia del valor de la libertad y el drama del éxodo familiar.
Hizo hincapié en las familias divididas por la migración masiva y en el deseo de retorno de millones de venezolanos.
“Hagan lo que hagan, podrán ponernos obstáculos, tratarán de dilatar, pero en el fondo Venezuela va a ser libre, y vamos a transformarla en una verdadera tierra de gracia”, sentenció.
no hay espacio para la indiferencia
Dirigiéndose a los lectores de la región a través de la red de diarios latinoamericanos, Machado envió un mensaje firme frente a la postura de ciertos gobiernos y actores regionales frente a la causa venezolana.
Machado recordó el papel histórico de Venezuela como refugio de miles de colombianos, chilenos, uruguayos y paraguayos en décadas pasadas, instando a los países vecinos a corresponder ese valor histórico en el momento actual.
“La historia juzgará de manera implacable a los que hicieron, a los que no hicieron, a los que callaron. Pero, al final, como siempre ocurre en la historia, se impondrán la verdad, la justicia y la luz, y nos encontraremos en una Venezuela libre y democrática”, concluyó.
la transición a la democracia en venezuela
Machado consideró que nadie detiene la transición democrática en Venezuela. “Entonces, entienda: esto no lo va a detener nadie. Venezuela va a ser una nación libre, y cada día que pasa es peor para todos, incluso para el propio régimen”.
Dijo que la transición a la democracia en Venezuela es algo que le conviene a toda América Latina y le conviene también a los Estados Unidos, porque solo con una Venezuela democrática –indicó– es que pueden lograr los objetivos de seguridad hemisférica, integración comercial, resolver los temas migratorios que tanta presión han generado en países vecinos y, desde luego, promover la democracia y la estabilidad en la región.
Sostuvo que para los países vecinos, entender que la única manera de que se pueda tener estabilidad en la región, de que se pare la presión migratoria y de que más bien los venezolanos regresen a su país es con la certeza de que habrá un futuro democrático.
“Que va a ser duro, durísimo, en un país destruido. Pero ese es el trabajo sabroso: el de construir, el de trabajar, el de saber que con tu esfuerzo y con mérito vas a surgir. Y eso, desde luego, le conviene también a los Estados Unidos, porque no habrá inversiones masivas como las que requiere Venezuela si tú no tienes unas instituciones democráticas bajo el Estado de derecho”, consideró. Deploró que Venezuela está hoy en el último lugar del planeta en Estado de derecho, por debajo de todos los países africanos. María Corina Machado ratificó que hoy no hay persona que tenga mayor interés que ella en que ese proceso avance. No existe en el mundo. No hay persona que tenga mayor interés en que este proceso concluya –sostuvo– con lo que se ha ofrecido: un nuevo Tribunal Supremo de Justicia, un nuevo Consejo Nacional Electoral y un calendario de elecciones presidenciales a la mayor brevedad.
“Esto es lo que el país requiere, demanda, y, por cierto, es lo que ha mantenido a la sociedad contenida en toda su angustia y su dolor. Y lo estamos viendo en las protestas por falta de luz, por falta de comida, por falta de insumos. Es decir, Venezuela está en ebullición. Quien no quiera verlo es porque intencionalmente quiere ignorar una realidad. El país se aguanta porque tiene la expectativa”, expresó. Alertó, además, en que se evite un estallido social y más bien que toda esa energía se canalice de manera cívica.
“Y ese es uno de los motivos urgentes de mi regreso. No es pedirle paciencia ni que la gente desconozca una realidad dramática; es entenderla y convertir toda esa urgencia en una razón de lucha, de organización y de preparación para lo que viene”, concluyó.
La crisis
La espera
Su regreso.
La premio nobel de paz habló en exclusiva con el Grupo de Diarios América (GDA) desde Panamá donde espera por un pronto regreso a su país. También pidió un nuevo CNE, un nuevo TSJ y definir fecha electoral, demás responsabiliza a Delcy Rodríguez de la crisis. “La fecha de la elección es la fecha de la liberación”, dijo Machado al referirse a las elecciones en Venezuela.
Fuente: Listín Diario

