Escrito por: Arturo Martínez Moya
Se calcula que por los aranceles de Trump el arancel medio en Estados Unidos ha aumentado de 2.4% a 18.2%. Para historiadores económicos, el más alto desde 1934, que fue consecuencia del aumento unilateral de aranceles aprobado por la Ley Hawley-Smoot del 17 de junio de 1930.
En aquella ocasión el objetivo era mitigar los efectos de la Gran Depresión iniciada en 1929, pero sucedió lo contrario, ahora Trump busca equilibrar la balanza comercial, como en los treinta, hasta ahora son negativos los resultados en el sector real y en el empleo.
En Estados Unidos, los ingresos fiscales se triplicaron en julio respecto al igual mes del año anterior, porque las importaciones se multiplicaron antes de que entrara en vigencia la orden ejecutiva de Trump, pero las consecuencias negativas no se hicieron esperar, desaceleró el gasto del consumidor, se está reduciendo el ritmo de crecimiento de la economía y creación de empleos, en julio sólo 73,000 puestos de trabajo, cifra muy por debajo de la media de los últimos tiempos.
Puede leer: El caos arancelario no da respiro a la economía mundial
Por los aranceles el FMI pronostica que el crecimiento mundial este se reduce a 3% y a 0.2 en la zona euro, ambos en 2025, por lo que a nadie debe sorprender que el ritmo de crecimiento de nuestra economía haya desacelerado a 2.7% en el primer trimestre y menos en el segundo, 2.0 %, que sumando y promediando ambos trimestres en los primeros seis meses se haya obtenido la cifra de 2.4% superior a enero-junio 2024.
Por dos razones aumentaron nuestras exportaciones al resto del mundo; no obstante, el arancel de Trump de 10%. Por un lado, la prudente política monetaria del Banco Central, por un largo período ha tenido la inflación en rango meta, incluso por debajo del límite inferior, y, como consecuencia, del tipo de cambio RD$/US$.
Las estadísticas reportan que el dólar ha bajado apenas 0.5% frente al peso dominicano de diciembre 2024 a julio 2025, y que los productos exportados a Estados Unidos, que se encarecieron 10.5% (10% de arancel más 0.5% apreciación del peso frente al dólar), se debió exclusivamente al arancel de 10%.
Y, por otro lado, exportamos más porque ganamos cuota en el mercado mundial compitiendo con países que pagan arancel similar al nuestro o superior y que, además, sus divisas se ha apreciado más que la nuestra, por ejemplo, Unión Europea, sin reciprocidad Trump aumentó los aranceles de 2% a 15%, cuando el incremento se suma a la depreciación del dólar de 12,7% respecto del euro desde que Trump volvió al poder, en el mercado estadounidense un producto manufacturado en Europa es 25.7% más caro que a principios de este año 2025, es decir, más del doble que nuestro producto.
Interanual, nuestras exportaciones de bienes crecieron 9.4% a precios corrientes, con alta probabilidad de que en volumen haya sido superior al aumento del comercio mundial, la Organización Mundial del Comercio, en su “Perspectivas del comercio mundial 2025” de junio, advierte sobre posible contracción del comercio de mercancías.
Coherente con la pérdida de fuerza del ritmo de crecimiento en los últimos dos trimestres del año, básicamente por debilitamiento de la demanda interna, nuestras importaciones crecieron 3.8% a precios corrientes, mucho menos que las exportaciones. La diferencia en crecimiento en volumen de las exportaciones e importaciones, que no calculamos por falta de espacio, sugiere que la aportación del comercio exterior neto fue positiva y que la demanda externa descontó, ambos al crecimiento del PIB real de 2.4% en enero-junio 2025.
Fuente: Hoy

