El mayor general Andrés Modesto Cruz Cruz se refirió a las muertes de presuntos delincuentes durante respuestas a ataques de estos con miembros del cuerpo policial.
Un total de 93 presuntos delincuentes han muerto a manos de agentes de la Policía Nacional durante los primeros cinco meses de 2026, bajo la modalidad de “intercambios de disparos”.
Ante esta cifra, el director de la institución, mayor general Andrés Modesto Cruz Cruz, defendió el accionar policial asegurando que estas muertes no son fortuitas, sino que responden a una “planificación estratégica” para enfrentar el crimen organizado.
Modesto Cruz aclaró que la instrucción superior no busca el uso constante de la fuerza letal, sino que esta es una respuesta ante la resistencia armada. “
Según especificó, la orden superior emitida a los patrulleros no busca ejecuciones constantes, sino el cumplimiento de la ley.
“Todo ciudadano que ha cometido un delito y no enfrenta a la institución es simplemente arrestado y puesto a disposición del Ministerio Público.
Es nuestra norma actuar de esa manera”, afirmó al ser entrevistado en la sede policial.
Sin embargo, aclaró que el respeto a los derechos humanos no implica que los agentes cedan ante la presión de la delincuencia: “No vamos a rehuir ante el crimen”, enfatizó.
Por su parte, la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, informó que la tasa de homicidios acumulada a mayo se sitúa en 7.34 por cada 100,000 habitantes, una reducción significativa frente al 12.7 registrado en 2023.
No obstante, las cifras revelan que, en lo que va de 2026, la delincuencia ha causado 117 muertes y los conflictos sociales otras 184.
Raful anunció que, con la entrada en vigencia de la Ley 74-25 el próximo 3 de agosto, se implementará el Registro Único de Agresores Sexuales.
Asimismo, presentó una nueva plataforma tecnológica que permitirá a los ciudadanos validar si un teléfono celular tiene reporte de robo antes de comprarlo, facilitando la trazabilidad en investigaciones criminales.
Todo es sobre el término
En el contexto policial y periodístico, el término “intercambio de disparos” es un concepto técnico y, a la vez, una expresión envuelta en mucha controversia social.
Desde el punto de vista oficial, un intercambio de disparos es un enfrentamiento armado entre agentes del orden policía o militares, y civiles (presuntos delincuentes).
Se define como una situación de legítima defensa en la que los agentes, al intentar realizar un arresto o repeler una agresión, se ven obligados a usar sus armas de fuego ante un ataque previo de los sospechosos.
Se les llama así cuando se asume que hubo fuego en ambas direcciones (de los civiles hacia la policía y viceversa).
Al llamarlo “intercambio”, la narrativa oficial establece que los policías no dispararon primero ni de manera unilateral, sino que respondieron a una agresión.
Como el caso tratado en esta noticia, las autoridades suelen usar este término para encuadrar estas muertes dentro de protocolos de actuación y no como ejecuciones extrajudiciales.
Fuente: Listin Diario

