La espada de Damocles del PLD

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Escrito Por: Pablo McKinney

En diferentes momentos, Margarita Cedeño, Reynaldo Pared, Carlos Amarante, Francisco Domínguez Brito, Andrés Navarro, Abel Martínez y, ahora, Francisco Javier García han sido víctimas de las estrategias políticas del dominante sector Medina dentro del PLD.

En 2020, el beneficiario de la estrategia fue Gonzalo Castillo, a quien, hasta su sorpresiva aparición de la mano de Medina en 2019, pocos imaginaban como precandidato ni le otorgaban posibilidad alguna de ganar la candidatura presidencial del partido morado. Su posterior y gris desempeño como candidato confirmó los peores pronósticos y los mayores temores. Para entonces, las víctimas de la estrategia se quejaron, hubo bembitas y refunfuños, pero, mal que bien, todos encajaron el golpe. En 2022 la víctima fue exclusivamente Margarita, y no tanto por haber perdido frente a Abel en aquellas primarias, sino por la vulgaridad de los resultados. A las huestes dominantes en el PLD se les fue la mano al colocar a la doctora en un lejano tercer lugar (15,39 %) y otorgarle a Martínez un 62,88 %. ¡Lo mucho hasta Dios lo ve! Hasta Abel se sorprendió, según mis fuentes.

Ahora, en 2026, ha tocado el turno de la inmolación y el martirologio a Francisco J.G. quien, ante la posible reedición de la estrategia del sector Medina, se ha defendido atacando, con unas declaraciones que han conmocionado el mundo político —y no es para menos-: según el importante miembro del Comité Político, Leonel Fernández fue la persona que llevó al PLD al poder; la que, cuando lo perdió, se lo devolvió cuatro años después a Danilo Medina, quien, agradecido, la misma noche de su victoria reconoció la magnitud de la ayuda recibida y admitió que el profesor trabajó por hacerlo presidente más de lo que había trabajado para volver a serlo él mismo en 2004. Y dijo más, Francisco J. G.: dijo casi todo cuando aseguró que quien venció a Leonel Fernández en 2019 no fue Gonzalo Castillo, sino Danilo Medina, entonces presidente de la República.

Ante un mensaje tan claro y contundente, no es un exceso suponer que, de repetirse en 2027 la historia de 2019 y 2022, esta vez las víctimas de la travesura podrían estar prestas a ocupar sus correspondientes asientos en las sillas de plástico de cobertor verde de un partido Fuerza del Pueblo convertido ya en la espada de Damocles del PLD.

Fuente: Listín Diario