Como una daga, las palabras del juez de la Corte de Apelación de Puerto Plata, José Ramón Núñez, lastiman…
Escrito Por: Marien Aristy Capitán
Como una daga, las palabras del juez de la Corte de Apelación de Puerto Plata, José Ramón Núñez, lastiman: confirman que en la República Dominicana aún se normaliza y aplaude el abuso sexual contra las niñas y adolescentes.
“Los hechos (el abuso sexual) ocurrieron y todo pudo quedarse en el misterio de la sombra del secreto de una familia. Sin embargo, los intereses humanos fluyeron tal forma que nos colocan en este escenario”, dijo refiriéndose a Martha Vanessa Chevalier Almonte, quien le cobraba al pelotero Wander Franco para dejar que “saliera” con su hija en lugar de callar (secreto) o denunciar el abuso sexual.
Por eso la madre de la menor purgará diez años de cárcel pero Franco, a quien declaró culpable de abuso sexual y psicológico, recibió el perdón judicial: es una “víctima de un comportamiento rapaz” de alquien que una vez “surgido el problema” sacó beneficio a “costa de la dignidad de quien debió se protegida”, dijo el juez.
Convirtiendo el abuso sexual en un “problema” y/o secreto de familia, el juez invita a otros hombres a hacer lo mismo, pero olvida que esas niñas y adolescentes abusadas sexualmente nunca serán mujeres con una vida plena. Y esa herida, que pesará siempre en sus almas, será más amarga y profunda si hay impunidad.
Fuente: Hoy

