El informe Perspectivas de la Economía Mundial del FMI de abril no se aventura con un pronóstico sobre crecimiento y la inflación mundial en 2026, se limita a plantear y analizar tres escenarios sobre el impacto que tendría el aumento de precio del petróleo.
Escrito Por: Arturo Martínez Moya
El informe Perspectivas de la Economía Mundial del FMI de abril no se aventura con un pronóstico sobre crecimiento y la inflación mundial en 2026, se limita a plantear y analizar tres escenarios sobre el impacto que tendría el aumento de precio del petróleo, condicionados a la duración de la guerra en Oriente Próximo.
El barril de crudo aumentó 70% en la década de 1970, generando sucesivas crisis económicas y recesiones, incluyendo “estanflación”, calificada por historiadores económicos como la peor recesión desde la Gran Depresión de 1930, que afectó la economía mundial y la nuestra.
Estadísticas históricas de la economía dominicana reportan que el PIB a precios de 1970 acumulado decreció 40.74% entre 1929 y 1933, un promedio anual de 8.15%. El volumen se desplomó desde $341.43 millones de pesos en 1929 hasta $238.57 millones de pesos en 1933. N fue hasta 1936 cuando República Dominicana recuperó el 100% del producto que perdió en cinco años, casi un tercio del PIB de 1929, acumulado $102.86 millones de pesos.
El encarecimiento del petróleo ahora ha sido más pronunciado. El barril se ha revalorizado sobre 62% desde que se inició la guerra el pasado 28 de febrero, y 94% en lo que va de año. El FMI no dice si se producirá o no “estanflación” como en la década de los setenta, pero es imposible de ocultar la realidad, el doble golpe sobre los precios, me refiero a los aranceles de Trump y al aumento de precio del petróleo, se están combinando para disparar los precios y mantenerlos altos.
Empeoramiento geopolítico internacional que la economía dominicana parece no acusar, tampoco al encarecimiento del crudo, no obstante, ser dependiente y vulnerable porque importa todo el petróleo que consume.
Dependencia que ha reducido considerablemente; en 1994 consumió 2.24 barriles por cada millón de dólares de PIB y solo 0.60 barriles en 2025, es decir, en 31 años la economía aumentó su eficiencia energética petrolífera en 73.2%.
Cuando digo que no parece acusar el empeoramiento externo es porque los principales indicadores de la economía apuntan a aceleración, en el primer trimestre de 2026, por ejemplo, la inversión extranjera directa marcó nuevo récord, alcanzó US$1,536.7 millones, aumentó 6.4%, US$92.2 millones, respecto a enero-marzo 2025. Es el mayor nivel para igual periodo desde los US$847.9 millones en 2020. El total se proyecta en torno a US$5,200 millones para final de 2026.
Cuando revisamos los componentes se observa que más de dos tercios del total, US$1,046.3 millones, fueron nuevos aportes de capital, poco menos de la mitad invertidos en proyectos reproductivos en turismo, 22.5 % y energía 22.2 %, y en minería un 17.8 %.
En cuanto al ingreso total de divisas al país por todos los conceptos, es decir, inversión extranjera directa, remesas, turismo, exportaciones de bienes y otros servicios en enero-marzo 2026, superó los US$13,400 millones, aumentó 7%, US$1,400 millones, respecto al mismo período de 2025, cifras coherentes con el crecimiento interanual del PIB real de 4,1%, casi el doble del 2,7% registrado en el primer trimestre de 2025.
Estadísticas históricas recopiladas por nuestro Banco Central sobre el volumen de inversión extranjera directa, reportan que entre 2021 y 2025 acumulado el flujo total fue US$21,241.8 millones, y que tuvieron tres destinos: uno, buena parte se destinó a financiar el déficit de cuenta corriente de la balanza de pagos que acumulado sumo US$18,846.0 millones, dos, otra parte, US$1,657.2 millones, aumento las reservas internacionales del país, pasaron de US$13.034,0 millones en 2021 a US$14.691,2 en 2025, suficientes para financiar seis meses de importaciones de bienes, el doble requerido como mínimo a países de la región por el FMI, es decir, tres meses de compras externas. Y tres, el restante balance en el mercado cambiario contribuyó a que fuera poca depreciación de la tasa de cambio pesos/dólar, acumulado 11.3%, un promedio anual de 2.3%, entre diciembre 2021 y diciembre 2025, al pasar la compra del dólar de RD$57.1860 a RD$63.6423.
Fuente: Hoy

