Sostienen las organizaciones y sus liderazgos que el país tiene que tomar urgentemente el control del ruido, ya que es difícil tolerarse en los hogares, asilos, iglesias, escuelas, clínicas, hospitales, clubes deportivos y culturales ni en las calles de sus sectores.
Amas de casa del Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo y coordinadoras barriales, vecinales y comunitarias solicitaron a las autoridades endurecer las medidas contra el ruido por la convivencia en los 4 millones de habitantes del Gran Santo Domingo.
Expresaron que reciben en los locales de amas de casa y asambleas populares cientos de quejas diarias de vecinos, condominios, residenciales, sacerdotes y pastores de los barrios, por los constantes escándalos producidos por colmadones, guaguas anunciadoras, motores, vehículos y camiones con bocinas en alto volumen.
Citan el caso del hospital Luis Eduardo Aybar, antiguo Morgan, en donde guagüeros privados y públicos colocan sus radios y bocinas a todo volumen a pesar de las llamadas de atención de las organizaciones barriales y ciudadanos de los sectores María Auxiliadora, Villa María, 27 de Febrero, Mejoramiento Social y Los Guandules de la Circunscripción Tres del Distrito Nacional.
Señalan que, por causa del “constante bullicio en las comunidades, ocurren discusiones y pleitos entre vecinos que incitan a la violencia a la población, situaciones que deberían alarmar a las autoridades del Ministerio Público y Policía Nacional”.
Así lo solicitan las Coordinadoras de Organizaciones Barriales Don Bosco (Codonbosco), Comunitaria Los Alcarrizos (Cocdela), la Junta de Desarrollo Comunitario La Cuaba, el Consejo de Desarrollo La Caleta (Codecoc), la Plaza Educativa Don Bosco, el Instituto de Resolución Alternativa de Conflictos Alexis Rafael Peña (Ircarp), Red de Organizaciones Comunitarias 27 de Febrero (Reocofe) y la Asociación de Comités de Amas de Casas del Distrito Nacional y la Provincia Santo Domingo (Acadisando).
Los señores de las organizaciones citadas, Ángel Molina, Yojanna (Claudia) Capellán, Virgilio Pichardo Aquino, P. Juan Linares, Fabio Correa, Alexis Rafael Peña, Santo Carbajal Mota, Barbina Herrera y José Mieses, indican que han sido sujetos a la violación de la Ley 90-19 sobre la moderación del ruido y la 64-00, sobre medio ambiente y recursos naturales.
Aseguran que los constantes ruidos están enfermando a la población, ya que no pueden descansar a ninguna hora del día y la noche, provocando insomnios, nerviosismo, angustias e ira por los molestos ruidos en sus comunidades.
Sostienen las organizaciones y sus liderazgos que el país tiene que tomar urgentemente el control del ruido, ya que es difícil tolerarse en los hogares, asilos, iglesias, escuelas, clínicas, hospitales, clubes deportivos y culturales ni en las calles de sus sectores.
Además, expresan su total apoyo al Colectivo Vecinos Contra el Ruido, ya que este movimiento ciudadano está trabajando para fomentar la unidad y concienciar a la ciudadanía y autoridades de los daños que provoca el ruido en las personas.
Las coordinaciones barriales recuerdan que la Organización Mundial de la Salud (OMS) dice que los decibeles ideales para zonas urbanas oscilan entre los 55 en el día y en las noches de 40; mientras que en el Gran Santo Domingo, según estudios realizados por universidades y medios de comunicación, los decibeles rondan entre 75 y más.
Fuente: Listin Diario

