Escrito Por: Pablo McKinney
El poeta Celedón Flores cuenta en su introducción a La Comparsita, que la vida le fue “modelando en barro/ en llantos de madre./ En la rebeldía del que es fuerte y tiene que cruzar los brazos/ cuando el hambre viene”. Y sí llegamos al hambre. Más que los aportes de J. R. López, A. Lugo o P. Mir, la historia del hambre dominicana la explican mejor los versos de una poesía que, en los Doce Años, coreábamos los jóvenes de entonces: “Hermano he de llamar, a quien me quiera discutir este sitial para cantarle al hambre. (…) Todas razas han sufrido hambre de amor, hambre de justicia, hambre de comprensión y hambre de hambre”.
En 1931, al inaugurar una biblioteca, el inmenso Federico García Lorca, confesaba: “Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento, que puede calmar su hambre con un pedazo de pan, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, muchos libros los que necesita”.
Entonces, el MICULTURA y el MINERD, deben hacer lo necesario para que ningún dominicano padezca hambre de libros. Sin embargo, como la alimentación antecede al pensamiento que conduce al conocimiento, es de justos hacer un alto en el camino de los libros, en esa “utilidad de lo inútil” a que se refiere el profesor Nuccio Ordine en su manifiesto del mismo nombre, para celebrar que nuestro país haya salido oficialmente del Mapa del Hambre de la FAO, al reducir la prevalencia de la subalimentación a menos del 2.5% en 2025. Ese es un vira’o, una victoria que uno -casi feliz y agradecido- le reconoce a la partidocracia que ha reinado en el país en los últimos exactos 30 años.
Esta buena nueva llega cuando, cambiado el mundo cada cinco años, ya hasta el futuro fue ayer, y hora se gobierna desde el miedo al LIKE, las encuestas, y en el caso nacional, rindiéndose a los mediáticos poderes de los creativos de la maledicencia, la vulgaridad y la ofensa, cuya frase más citada no remite a la del apóstol de la dominicanidad, por aquello de “ser libres o que se hunda la isla”, sino a otra que ordena a un hombre fornicar a su propia madre.
Fuera el país del Mapa del Hambre de la FAO, la próxima celebración debe ser la declaración de RD como país Analfabetismo Cero. Falta muy poco. #vamoahaceilePresidente.

