Según los afectados, la ubicación de estos obstáculos viales es inapropiada y podría provocar accidentes de tránsito, en lugar de prevenirlos.
Choferes y conductores que transitan a diario por la carretera Mella, en las proximidades de la plaza comercial Mega Centro, denunciaron que la instalación de tres reductores de velocidad, comúnmente llamados «policías acostados», es incorrecta y representa un grave peligro para los usuarios.
Según los afectados, la ubicación de estos obstáculos viales es inapropiada y podría provocar accidentes de tránsito, en lugar de prevenirlos.
Los conductores hacen un llamado a las autoridades competentes para que revisen el lugar donde fueron colocados, asegurando que su posición actual pone en riesgo la seguridad de quienes circulan por la concurrida vía.
Mientras un equipo de LISTÍN DIARIO se encontraba frente a estos reductores de velocidad, varios conductores que transitaban en la zona gritaron: “Eso lo que provocará un accidente”, “eso es innecesario” y “Dio que quite eso”, haciéndole un llamado al alcalde de Santo Domingo Este, Dio Astacio.
“Por aquí no hay una escuela, esos policías acostados no hacen nada, buscando ocasionar qué, un accidente”, mencionó Miguel, un conductor que circula con frecuencia por la zona.
Otro que se percibió molesto por lo incómodo que dijo le resulta pasar por estos reductores fue Ramón, quien dijo que cada día debe tratar de esquivar esos obstáculos, ya que su vehículo es bajito.
“Uno pasa por ahí, va, eso le dañé una goma o se desbarate la parte de abajo del carro y eso nadie me lo repone”, expresó con enojo.
Los argumentos de los choferes no han encontrado eco entre algunos peatones, quienes se muestran a favor de la medida. «Esos policías acostados están bien, evitan accidentes», comentó una usuaria. Sin embargo, la implementación ha generado efectos colaterales.
Vecinos de sectores aledaños denuncian un incremento significativo del tráfico en sus calles residenciales, ya que muchos conductores buscan rutas alternas para evadir los reductores.
La situación se complica durante las horas pico, cuando el flujo vehicular en la carretera Mella se intensifica, provocando largos taponamientos y un caos vial que exaspera a los conductores.
La falta de una planificación integral y la ausencia de una señalización adecuada para anunciar sobre los reductores exacerban el problema, dejando a los conductores en una situación de riesgo constante.
La solución, según los afectados, no es simplemente colocar obstáculos, sino implementar medidas de seguridad vial más efectivas y mejor pensadas.
Fuente: Listin Diario

