Cepal pide pasar de la reacción a la acción en región

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La Cepal propone a los países de América Latina y el Caribe que fortalezcan integración, transformación digital, la resiliencia climática y refuercen sus infraestructuras

santiago.- La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) clausuró ayer el 41.º período de sesiones, celebrado durante tres días en el Centro de Convenciones de esta ciudad, instando a los países de la región a adoptar un papel activo frente a las incertidumbres de la nueva era global.

En ese sentido, el secretario ejecutivo del organismo de las Naciones Unidas, José Manuel Salazar-Xirinachs, resumió en cinco mensajes clave los consensos alcanzados durante las deliberaciones.

Las recomendaciones buscan que los países de América Latina y el Caribe pasen de la reacción a la acción en aspectos como disponer de instituciones sólidas, contar con una gobernanza efectiva e impulsar la integración para reforzar la infraestructura, el comercio, el financiamiento, la acción climática, la transformación digital y la inteligencia artificial al servicio de la ciudadanía.

El secretario ejecutivo de la Cepal destacó que el año 2025 estuvo marcado por “rupturas” estructurales en la geopolítica y la globalización, lo que obliga a la región a diversificar alianzas y proteger su capacidad soberana de desarrollo.

Salazar-Xirinachs agradeció la hospitalidad de la ciudad anfitriona y del Gobierno expresando gratitud al presidente Luis Abinader, a la vicepresidenta Raquel Peña y al ministro de Relaciones Exteriores, Víctor (Ito) Bisonó, por la labor organizativa y el compromiso con el diálogo regional. Abinader y Peña encabezaron la inauguración el pasado miércoles.

Asimismo, el ejecutivo de la Cepal puso en valor el dinamismo productivo de la ciudad de Santiago, destacando sectores como el tabaco, el café, la manufactura y las zonas francas.

Confió en que la República Dominicana continuará liderando la agenda de la CEPAL durante los próximos dos años, asumiendo la preparación del Foro sobre Desarrollo Sostenible que tendrá lugar en abril de 2027. Además, recordó la celebración de la reunión del Comité de Desarrollo y Cooperación del Caribe prevista para el mismo año en Antigua y Barbuda.

En tanto que Bisonó ratificó, durante el discurso de cierre, el compromiso del país de liderar una agenda orientada a resultados tangibles en beneficio de los pueblos de la región.

Resaltó que la gestión dominicana priorizará el fortalecimiento de las cadenas regionales de valor, la integración de servicios y el impulso a la transformación digital junto al desarrollo de la inteligencia artificial. Señaló, además, que estas herramientas tecnológicas deben ser encauzadas para elevar la productividad, fomentar la innovación y acortar la brecha digital y económica entre empresas y comunidades.

Bisonó hizo énfasis en la vulnerabilidad del Caribe ante el cambio climático y señaló la necesidad de canalizar recursos e instrumentos financieros que fortalezcan la resiliencia y la prevención de desastres en las naciones más expuestas. Para alcanzar estas metas dijo que la presidencia pro témpore promoverá una alianza tripartita activa entre los gobiernos, el sector empresarial y la sociedad civil.

La agenda de clausura contó con un emotivo reconocimiento a la trayectoria de María Eugenia Johnson, asistente ejecutiva del secretario, quien se retira tras más de 30 años de servicio en la Cepal.

Desafíos de la región

Antes del cierre se realizó un panel en el que Rodrigo Arim, Guillermo Díaz y Óscar Valencia, especialistas del área económica de organismos financieros y de gobiernos de la región, coincidieron en afirmar que América Latina y el Caribe enfrenta severos desafíos de desarrollo marcados por el bajo crecimiento, la pérdida de productividad, la recurrencia de choques externos desfavorables y una profunda erosión del espacio fiscal.

Para superar estas restricciones estructurales y la dependencia de medidas de corto plazo, como los subsidios permanentes, los analistas instaron a articular un nuevo modelo regional enfocado en la resiliencia macroeconómica y el fortalecimiento de las instituciones estatales.

Dijeron que para alcanzar este objetivo se debe priorizar el financiamiento estratégico en ciencia y tecnología compartida, una tributación más progresiva y con mayores bases, la protección inflexible de la inversión pública y el cumplimiento riguroso de reglas fiscales de mediano plazo.

Fuente: Hoy