La escasez de trabajadores dominicanos y las trabas para regularizar inmigrantes afectan la ejecución de obras
El mercado laboral del sector construcción se ha tornado más tenso por la baja integración de trabajadores dominicanos y las dificultades para regularizar la mano de obra inmigrante, situación que afecta la ejecución de proyectos.
Así lo plantearon directivos de la Asociación Dominicana de Constructores y Promotores de Viviendas (Acoprovi) durante su participación en el Encuentro Económico de HOY.
Annerys Meléndez, presidenta de Acoprovi, y Guido Rosario, primer vicepresidente, explicaron que la participación de la región este en la inversión correspondiente a las licencias de construcción descendió del 45% en 2025 al 35% en 2026.
Atribuyeron las dificultades de esa zona a la escasez de mano de obra, la dispersión de las obras y los obstáculos migratorios y de permisología.
Los directivos señalaron que incorporar más dominicanos a la construcción ha sido difícil, pese a que se trata de una actividad bien remunerada.
Indicaron que el salario mínimo diario de un ayudante básico es de RD$1,100, mientras los trabajadores con mayor experiencia pueden ganar entre RD$1,500 y RD$3,500 al día. Un albañil puede cobrar entre RD$2,500 y RD$3,000 diarios, según su experiencia.
También estimaron en un 83% la informalidad laboral del sector, una condición que, afirmaron, dificulta atraer trabajadores nacionales y avanzar hacia una mayor formalización de la actividad.
A esta situación se suma la imposibilidad de renovar permisos de trabajo vencidos y tramitar nuevos.
Explicaron que una resolución de mayo exige estar afiliado a la seguridad social para renovar los permisos, mientras que esa afiliación requiere documentación migratoria vigente.
“Sume esas dos cosas y entienda que nuestra situación es crítica”, afirmó Meléndez.
Puntualizaron que el cierre de los consulados dominicanos en Haití impide completar nuevos procesos de regularización.
Los representantes de Acoprovi advirtieron que los operativos migratorios dentro de las obras pueden afectar la continuidad de los trabajos.
Señalaron que, durante algunas semanas de operativos, la asistencia de trabajadores puede reducirse hasta un 40% y que la actividad tarda entre dos y tres semanas en recuperar su ritmo habitual.
Por ello, proponen facilitar la regularización de quienes cumplan los requisitos y organizar los operativos de manera que se preserve el control migratorio sin afectar innecesariamente la actividad productiva.
Diáspora lidera compra viviendas
La diáspora dominicana representa alrededor del 60% de las ventas de viviendas de bajo costo de algunos constructores del país, una participación que se ha mantenido durante los últimos dos años, pese a una ligera disminución tras los escándalos que afectaron la confianza en el sector inmobiliario.
Guido Rosario, primer vicepresidente de la Asociación Dominicana de Constructores y Promotores de Viviendas (Acoprovi), ofreció la información durante el Encuentro Económico de HOY.
Explicó que, aunque las ventas bajaron un poco, el sector trabaja para recuperar la confianza de los dominicanos residentes en el exterior y mantener su interés en invertir en el país.
El directivo señaló que la seguridad y las tasas de interés son factores determinantes para quienes compran desde el extranjero, por lo que mejorar las condiciones para la inversión resulta clave para sostener la demanda de viviendas de bajo costo.
Fuente: Hoy

