77,771 cámaras al servicio de las deportaciones: el nuevo panóptico anti-migrante de Trump

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Los agentes migratorios utilizan una red de cámaras privadas para perseguir migrantes 

Varias policías estatales de Estados Unidos han comenzado a utilizar un sistema de cámaras de vigilancia para perseguir migrantes, según varios documentos internos de la compañía propietaria del software. Sin orden judicial, los uniformados buscan identificar a los migrantes a través de un lector de matriculas de autos por pedido del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). 

Esta revelación distópica llega después de que se conociese el armado de una enorme base de datos, elaborada por Parlantir, para que los oficiales de ICE persiguieran migrantes.  

Más de 4.800 organismos policiales de Estados pagan a la empresa Flock Safety por utilizar su enorme red de cámaras de vigilancia, que cuentan con un sistema de lectura automática de matrículas (ALPR). El sistema de Flock Safety registra continuamente las placas, color y marca de todos los vehículos que pasan. Las autoridades pueden rastrear movimientos exactos de cualquier persona sin orden judicial. Esta red abarca 77,771 dispositivos en más de 5,000 comunidades, donde el servicio fue vendido como una solución para combatir robos de vehículos y encontrar personas desaparecidas. 

Esta red abarca 77,771 dispositivos en más de 5,000 comunidades

El sistema tiene un sensor de disparos y, en el futuro, contará con Nova, un producto que combinará datos de matrículas con herramientas de búsqueda de personas. Como es común a estos software, cuenta con un buscador que permite, a quienes paguen un servicio, rastrear, por ejemplo, una matricula de un auto y observar las imágenes de las personas que estén en el vehículo. La discrecionalidad que brinda a los policías ha sido criticada por ser considerado un mecanismo de vigilancia que viola el derecho a la privacidad y otorga poderes excepcionales a quienes lo usen. “El gobierno no debería rastrear a menos que tenga sospechas individuales de que se está cometiendo algún delito”, afirma la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU).  

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Imagen oficial de la empresa Flock Safety.
Imagen oficial de la empresa Flock Safety.

A pesar de que hay varios procesos judiciales contra este sistema, la policía de Texas lo utilizó para buscar la ubicación de una mujer que se había practicado un aborto, lo que generó un gran escándalo ya que los uniformados podrían emplearlo en estados donde esté prohibida esta práctica. No parece un hecho aislado porque, a principio de año, se conoció que varias policías tienen una herramienta en línea, llamada Locatex X, que permite identificar los celulares de las mujeres que visitaron clínicas dedicadas a interrupciones voluntarias del embarazo. 

Por supuesto, toda esta distopía se da justo cuando la La administración Trump alienta a los departamentos policiales locales a solicitar el programa 287(g), que permite delegar funciones de inmigración a policías estatales y locales. Una orden ejecutiva, emitida en enero por Trump, instruye al Departamento de Seguridad Nacional y al ICE a «autorizar a los agentes del orden estatales y locales, según lo determine el Secretario de Seguridad Nacional como calificados y apropiados, a desempeñar las funciones de agentes de inmigración en relación con la investigación, aprehensión o detención de extranjeros en Estados Unidos». Las cámaras Flock facilitan esta integración sin debate público.  

En este contexto, 404 Media obtuvo “más de más de 4,000 búsquedas a nivel nacional y estatal realizadas por la policía local y estatal” enfocadas en perseguir migrantes. Gran parte de ellas fueron un “favor a fuerzas federales”, como ICE, según las declaraciones de departamentos de policía y oficinas del sheriff recopiladas por el medio. “Si bien Flock no tiene un contrato con ICE, la agencia obtiene datos de las cámaras de Flock mediante solicitudes a las fuerzas del orden locales”. Los datos muestran un patrón temporal revelador: aunque las búsquedas para ICE ocurrieron durante Biden y Trump, todas las pesquisas con motivo explícito de «inmigración» comenzaron después de la investidura de Trump en enero. Las búsquedas no requieren orden judicial, lo que elimina cualquier supervisión externa. Los datos se conservan 30 días y permiten mapear movimientos de personas en rangos amplios de fechas. Por ejemplo; el departamento policial Dallas consultó 6,674 redes de cámaras de Flock Safety. Esta capacidad convierte cada cámara comunitaria en un sensor para deportaciones masivas. 

“Como parte de una búsqueda Flock, la policía debe proporcionar un motivo para realizarla. En el campo «motivo» para las búsquedas en las cámaras de Danville, agentes de todo Estados Unidos escribieron «inmigración», «ICE», «ICE+ERO» (Operaciones de Detención y Deportación del ICE, la sección que se centra en las deportaciones); «inmigración ilegal», «ORDEN DE ICE» y otros motivos relacionados con la inmigración”, asegura 404 Media. Algunos de los Departamentos de Policías involucrados son los de Florida, Arkansas, Luisiana, Carolina del Sur, Virginia, Arizona, Illinois y Texas. 

Como parte de una búsqueda Flock, la policía debe proporcionar un motivo para realizarla. En el campo «motivo» para las búsquedas en las cámaras de Danville, agentes de todo Estados Unidos escribieron «inmigración», «ICE», «ICE+ERO»

Si bien alguno de ellos, como el de Illinois, afirman haber usado el sistema por otras razones distintas, la realidad es que esto se da en el medio de los planes de la Administración Trump para deportar un millón de migrantes. Dentro de las tácticas, empleadas para este fin, por ejemplo, está el envío de deportados a terceros países, como Libia, como una forma de castigo público, su reclusión en cárceles privadas, y el pago de mil dólares para que tomen un avión comercial de regreso a sus lugares de origen. También el armado de una base de datos maestra por parte de la empresa Parlantir y Databricks que cruzaría información de organismos como el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), como la Administración del Seguro Social (SSA) y el Servicio de Impuestos Internos (IRI). “Uno de sus objetivos es utilizar estas bases de datos para impedir que los inmigrantes participen en la economía y forzar que abandonen el país”, según Wired.  

Por supuesto, en este complejo entramado de tecnologías de vigilancia aparecen nombres cercanos a Donald Trump como Peter Thiel, fundador Parlantir, un empresario que es considerado un seguidor de las ideas del bloguero y escritor Curtis Yarvin, promotor de la teoría del “formalismo”, que argumenta en contra de la democracia y a favor de una estructura de gobierno federal tecnocrática que opera más como una corporación o una dictadura. En esta misma línea, uno de principales inversores de Flock Safety, a cargo de las cámaras de vigilancia usadas por la policía, es el fondo de Marc Andreessen Horowitz, financista clave de Silicon Valley que también lidera una oferta para que un grupo amigo de Trump se quede con la división estadounidense de Tik Tok. Su inversión busca altos “retornos de dinero dada la capacidad de la compañía para penetrar en muchos departamentos de policía y alcanzar una cuota de mercado muy alta que genere resultados a gran escala». Para Andressen Horowitz, además, “la tecnología debe ser un asalto violento a las fuerzas de lo desconocido para obligarlas a inclinarse ante el hombre”.  

Lo peligroso es que, en este contexto, personas como este tecnólogo, o el propio Thiel, se quedarían a cargo de enormes bases de datos y sistemas de vigilancia que le darían un poder desmedido, sin regulaciones. 

Fuente: Diario Red