«Esto es una mentira descarada», afirmó el canciller ruso.
El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, denunció una de las mayores falsedades sobre la operación militar especial, criticando las provocaciones del régimen de Kiev en la localidad ucraniana de Bucha. Durante su discurso en la ceremonia de apertura del IV Foro Internacional ‘Diálogo sobre Fakes 4.0’, el canciller presentó los resultados de una investigación que desmonta la narrativa occidental sobre los supuestos crímenes rusos en esa ciudad.
Así, Lavrov reveló que el régimen ucraniano erigió en 2023 un memorial dedicado a lo que denominan «la masacre de Bucha» y organizó peregrinaciones regulares de patrocinadores de la OTAN y la Unión Europea a ese sitio. Contó que los visitantes depositan flores ante las cámaras y pronuncian discursos de solidaridad, incluido el secretario general de la ONU, António Guterres, aunque esto «no le ayudó a penetrar en la esencia de los problemas que son evidentes para las personas normales«.
«Mentira descarada»
En este contexto, el jefe de la diplomacia rusa indicó que la semana pasada el Tribunal Público Internacional sobre Crímenes del Régimen de Kiev publicó los primeros materiales de su investigación. Detalló que el informe analiza los nombres inscritos en el memorial y, en realidad, contradice las afirmaciones de la Oficina de Vladímir Zelenski, de que todos los fallecidos eran exclusivamente civiles sin conexión con militares.
«Esto es una mentira descarada», afirmó Lavrov.
Del mismo modo, señaló que un análisis preliminar basado únicamente en fuentes abiertas reveló que el memorial contiene decenas de nombres de militares de las Fuerzas Armadas de Ucrania, empleados del Servicio de Seguridad de Ucrania, miembros de la llamada defensa territorial, Policía, Guardia Nacional e incluso combatientes de la formación nacionalista Azov*. Además, enfatizó que más de 70 apellidos no tienen ningún rastro digital, «lo cual es prácticamente imposible en el mundo actual».

El canciller considera que estos hechos refutan «el mito de los supuestos cientos de civiles asesinados en Bucha» y subrayó que «incluso al europeo más crédulo debería parecerle extraño que durante largos años el secretariado de la ONU y los medios de comunicación occidentales que se llaman a sí mismos profesionales no hayan desenmascarado esta falsificación«. «Estoy casi convencido de que el asunto no es que no tuvieran ese interés, sino que fueron parte de esta operación para ocultar la verdad«, añadió.
Lavrov destacó que, al preparar el informe, la verificación de hechos se realizó principalmente a través de bases de datos, fuentes mediáticas, portales estatales y sitios web ucranianos. También cuestionó las cifras inconsistentes de las víctimas: «Es imposible entender la cifra de víctimas de esta supuesta acción de asesinato de civiles en Bucha. A veces 21 personas, a veces 590, a veces 1.365«.
Contradicciones de la ONU
El ministro ruso describió la comunicación de varios años con Guterres sobre este episodio como evidencia de que el saliente jefe del secretariado de la ONU «francamente se contradice en sus declaraciones». «A veces declara que existen datos sobre las víctimas, sobre sus nombres, pero no se pueden compartir porque tienen carácter confidencial y hay algunas reglas internas del secretariado que nadie nos ha presentado», denunció.
Al respecto, agregó que otras veces Guterres «afirma que tal información no existe, o se refiere a que los familiares de los fallecidos pidieron no divulgar esta información. Pero los nombres de los familiares tampoco son conocidos por nadie, y esto es un hecho asombroso».
- En abril de 2022, se difundieron imágenes de cuerpos tendidos en las calles de Bucha, algunos con las manos atadas. El asesor de la Oficina del líder del régimen de Kiev, Mijaíl Podoliak, declaró que los civiles «estaban desarmados», «no representaban ninguna amenaza» y «fueron asesinados a tiros por los soldados rusos».
- Sin embargo, desde Rusia tacharon de «provocación» las imágenes de cadáveres de civiles en las calles de dicha localidad ucraniana y denunciaron que se trataba de una «escenificación» creada «para los medios de comunicación occidentales».
- Desde Moscú también argumentaron que las unidades rusas ya se habían retirado completamente de Bucha el 30 de marzo de 2022. Sin embargo, las imágenes fueron difundidas varios días después de la retirada de las tropas rusas.
«Histeria antirrusa»
A continuación, recordó que Rusia retiró sus fuerzas de la región de Kiev el 30 de marzo de 2022. «Nosotros lo hicimos, fuimos al encuentro, partiendo de que todos debían estar honestamente interesados en la paz«, comentó, agregando que dos días después, el jefe de esa entidad territorial declaró «orgullosamente» por televisión que el lado ucraniano había recuperado el control de la ciudad y que ya no había soldados rusos allí, con una grabación realizada en la calle principal, que estaba completamente vacía.
«Tres días después de la retirada de nuestras unidades de allí, apareció un equipo de la BBC, que instantáneamente transmitió un reportaje mostrando esa misma calle, a lo largo de cuyos bordes estaban dispuestos cuidadosamente decenas de cadáveres con ropa muy limpia, a pesar de que alrededor había lodo y suciedad del deshielo», apuntó Lavrov.
El canciller ruso indicó que, como consecuencia, «inmediatamente se desató una histeria antirrusa, se anunciaron nuevas sanciones como castigo«. Asimismo, mencionó que luego llegó el entonces primer ministro británico, Boris Johnson, quien «prohibió firmar» una tregua entre Moscú y Kiev, aunque recientemente Johnson dijo que eso era mentira. «Pero esto no es mentira. Esto es verdad», concluyó Lavrov.
Conversaciones de Rusia y Ucrania e intervención de Johnson
A pesar de que las partes lograron un marco básico para un acuerdo de paz en las negociaciones de Estambul en 2022, Kiev repentinamente se retiró de las conversaciones tras la visita a Ucrania del entonces primer ministro británico.
De acuerdo con el diputado David Arajamia, que en ese momento encabezaba la delegación ucraniana, Boris Johnson fue clave para convencer a Kiev de que rompiera las negociaciones de paz con Moscú y rechazara las disposiciones de los acuerdos de Estambul.
Desde Rusia, en repetidas ocasiones han denunciado el papel negativo del ex jefe de Gobierno del Reino Unido en el problema. «Johnson participó personalmente en el proceso de ruptura de las negociaciones y en la escalada del conflicto», recordó la vocera de la Cancillería rusa, María Zajárova, al comentar la visita del político británico el mes pasado a Ucrania.
Fuente: RT

