El agua ha entrado en la ecuación fiscal del país, debido a su peso

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Inversión, pérdidas altas y presión sobre el gasto público obligan a incluir ese tema dentro del debate económico

El manejo del agua en República Dominicana se ha ido moviendo cada vez más al ámbito o terreno de las finanzas públicas. Detrás de cada litro que llega a los hogares hay un proceso que implica captación, tratamiento, bombeo, distribución y mantenimiento de redes, todo con un costo que recae en el Estado y que “sabe a dinero”.

A eso se suma un problema persistente, referente a que una parte importante de ese volumen no se factura ni se aprovecha por fugas o conexiones ilegales. No es un problema nuevo.

Y dada esta importancia, el país será sede de los VI Diálogos Regionales del Agua los días 27 y 28 de mayo de 2026, una convocatoria de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) junto al Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi). La cita reunirá a autoridades, técnicos y actores productivos con una meta clara, la de replantear el papel del agua dentro del desarrollo económico.

El encuentro se desarrollará bajo el enfoque de considerar el recurso hídrico como un activo estratégico. En la práctica, eso implica discutir cómo se valora, cómo se financia y cómo se integra en sectores como agricultura, turismo, energía, industria y construcción. La agenda incluye una mesa interministerial con representantes de distintas áreas, así como espacios técnicos sobre economía circular, biodiversidad, gobernanza y uso productivo del agua.

También se abordará un punto clave para la región, como el de la dificultad de convertir planes en proyectos financiables. La Cepal advierte que no se trata solo de falta de dinero, sino de limitaciones para estructurar inversiones que puedan ejecutarse con eficiencia. Por eso, el segundo día del evento incluirá un taller práctico sobre financiamiento hídrico, donde se discutirán instrumentos como bonos verdes, financiamiento climático y esquemas de inversión mixta.

A nivel regional, el tema ha ganado espacio en la agenda económica. Por ejemplo, Chile mantiene un debate abierto por la sequía prolongada y la presión sobre el uso agrícola y minero. Uruguay todavía ajusta su sistema tras la crisis hídrica de 2023 y 2024, mientras que México enfrenta tensiones por el abastecimiento en grandes ciudades. En Panamá, la disponibilidad de agua ha incidido en la operación del Canal, con efectos directos sobre ingresos y comercio. Argentina y Colombia también discuten el manejo del recurso en función de la producción y el abastecimiento.

Según la Cepal, América Latina dispone de cerca de un tercio de los recursos hídricos del mundo, pero convive con pérdidas elevadas, baja inversión y debilidades en la gestión. El promedio regional de agua no contabilizada o desperdiciada ronda el 40 %, mientras que en República Dominicana se sitúa en torno al 55 %, con antecedentes que en años anteriores la ubicaban cerca del 70%.

Producir agua que no llega a destino o no se cobra implica costos operativos que no se recuperan, lo cual limita la capacidad de reinversión y obliga a destinar más recursos públicos para sostener el servicio.

El país ha incrementado de manera significativa la inversión en infraestructura hídrica, de acuerdo con datos oficiales. El gobierno ha informado que desde 2020 el sector pasó de ser una de las áreas más rezagadas a convertirse en prioridad. En ese período se han impulsado nuevos acueductos, ampliaciones, plantas de tratamiento, drenajes pluviales y soluciones de saneamiento.

El Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados ejecutó en 2025 una inversión de RD$10,268 millones, superior a lo destinado en conjunto en varios años anteriores. En términos acumulados, de acuerdo con las cifras ofrecidas de manera pública, en cinco años el gasto ha superado más de cuatro veces el nivel de las dos décadas previas.

Lo que se ha cubierto

Los proyectos abarcan distintas zonas del país, entre ellos Pimentel, provincia Duarte, que ya cuenta con alcantarillado sanitario y planta de tratamiento; en Las Matas de Farfán se instaló una planta con capacidad de 70 litros por segundo; y en San Pedro de Macorís se resolvieron inundaciones que afectaban a 16 comunidades durante más de 30 años. A eso se suma que en 2025 cerca de 500,000 personas adicionales recibieron agua potable en sus hogares.

En el Gran Santo Domingo (Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo), el peso del sistema se refleja en las operaciones de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD). El Pasado año 2025, la producción promedio se mantuvo en 436.5 millones de galones diarios, para un total anual de 159,180.46 millones de galones.

El abastecimiento se sostuvo con una combinación de fuentes, si se calcula un 69.21 % de sistemas superficiales, como Valdesia y Haina-Manoguayabo, y 30.79 % de fuentes subterráneas. Esa estructura permite estabilidad en el suministro, pero también implica costos diferenciados en captación y bombeo.

Partiendo de las estadísticas, en un año se corrigieron 7,890 averías, incluidas 332 de gran diámetro; se realizaron 659 desobstrucciones para mejorar la presión en sectores críticos y se trabajaron 323 válvulas, además de 28 empalmes en distintos barrios. En el sistema sanitario se limpiaron más de un millón de metros lineales de tuberías, se intervinieron más de 32,000 registros y se repararon 330 acometidas.

A esto se agregan 10,263 reportes ciudadanos atendidos y 1,758 intervenciones en el área electromecánica, relacionadas con mantenimiento e instalación de equipos de bombeo. Cada una de estas acciones representa gasto corriente necesario para sostener el servicio.

El incremento en la producción también ha venido acompañado de ampliaciones importantes. La recuperación del Acueducto Oriental Barrera de Salinidad permitió incorporar 4 metros cúbicos por segundo adicionales, equivalentes a 136 millones de galones diarios, beneficiando a 1.8 millones de personas en Santo Domingo Este y Norte. Además, se trabaja en la rehabilitación total de los acueductos del Gran Santo Domingo, con la meta de superar los 500 millones de galones diarios.

De las presas, el Indrhi y el engranaje económico

Noticias República Dominicana

Lo informado indica que se han integrado equipos y brigadas vía el Plan de Zona, lo que eleva las intervenciones mensuales a más de 700 y adicionalmente se han intervenido 19 tanques estratégicos y se avanza en la transformación de cañadas, con más de 60 kilómetros contemplados (datos ofrecidos en Rendición de Cuentas del 27 de febrero). El programa de saneamiento de ciudades costeras y turísticas, en coordinación con el BID, añade otra dimensión económica. Abarcará 200 kilómetros de costa y beneficiará a un millón de personas, con impacto directo en zonas vinculadas al turismo.

Las presas, distribuidas en las principales cuencas hidrográficas son clave en este esquema. Sostienen la producción agrícola, aportan a la generación eléctrica y garantizan el abastecimiento de acueductos, integrándose como piezas fundamentales del engranaje económico del país.

Fuente: el Caribe