Escrito Por: Arturo Martínez Moya
Donald Trump llego al poder haciendo cambios significativos a la política comercial global para reducir el déficit comercial en bienes y servicios de los Estados Unidos.
El problema es que imponiendo aranceles no soluciona el desequilibrio externo estadounidense, no ataca la causa de las causas, Estados Unidos gasta más de lo que produce para preservar la condición de primera potencia económica, política y militar del mundo.
Es lo que causa el desfase histórico entre ahorro e inversión internos, que se refleja automáticamente, y por igual monto, como déficit por cuenta corriente de la balanza de pagos.
Además de no conseguir el objetivo, las acciones de Trump de imponer y quitar aranceles a conveniencia aumentan la incertidumbre económica mundial, una de las razones del recorte que hizo el Banco Mundial al crecimiento global, hasta 2.3%, la misma tasa para Latinoamérica y 3.3% Centroamérica.
A República Dominicana le rebaja siete décimas, de 4.7% a 4.0%, con el comentario que será impulsado por inversión extranjera directa, consumo privado e inversión de las empresas.
Nuestro PIB real creció 2.2% en enero, 0.7% en febrero, 5.4% en marzo y 1.7% en abril, promediando 2.5% en enero-abril, menos de la mitad del nivel (5.5%) alcanzado en los mismos meses de 2024. Para llegar a la meta de 4%, es condición necesaria aumentar el gasto de capital del Gobierno que en los primeros cinco meses del año ha estado por debajo del promedio histórico, yo espero que sea transitorio, sería preocupante si se tratara de un cambio en el ciclo de la inversión pública productiva, iría acompañado de un freno en la creación de empleo, lo que sustenta el consumo y, en definitiva, el avance de la economía.
Debe acelerarse el gasto de capital, además, para que compense la probable ralentización del crecimiento de las exportaciones de bienes, en los primeros cinco meses el valor nominal aumentó un 8.6% interanual, comparado con enero-mayo de 2024, no obstante, los aranceles de Trump que elevan el costo de los bienes exportados e importados que se ha traducido en precios más altos para los consumidores y mayores costos de los insumos para productores, que dependen de las cadenas de suministro mundiales.
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Como el valor nominal de las importaciones de bienes aumentó a menor ritmo, 2.9% interanual, haciendo cálculos en volumen como debe ser, que implica descontar el aumento de los precios al crecimiento nominal de las exportaciones e importaciones, tenemos que el crecimiento del primero superó el crecimiento del segundo, siendo positivo el aporte del sector exterior neto al crecimiento del PIB real en los primeros cinco meses de 2025.
Lo prudente es esperar ralentice el aumento de nuestras ventas externas de bienes enjulio-diciembre, y lo contrario suceda con las importaciones de bienes, lo mismo en volumen, como consecuencia del fuerte aumento del petróleo, se disparó en el mercado internacional en más de un 10%, por el ataque de Israel sobre Irán en la madrugada del pasado viernes y respuesta del segundo al primero, el barril West Texas Intermediate subió a 73 dólares y a 74,20 dólares el Brent.
Como Estados Unidos quiere mantenerse como la potencia dominante que decide si sigue o termina el pleito entre países en conflicto, y en ocasiones apoyar una de las partes, como lo hace con Israel, tiene que pagar el costo, mantener e incluso ampliarla brecha entre ahorro e inversión internos, y como resultado, el histórico déficit por cuenta corriente de la balanza de pagos.
Fuente: Hoy

