Escrito Por: Pablo McKinney
Lo mejor del encuentro fue confirmar que si bien los señores no están plenamente de acuerdo, en lo fundamental los cuatro andan por el mismo camino.
Aunque solo se trató de un “briefing” sobre las informaciones clasificadas, (“sugerencias” imperiales del áspero norte, opiniones rusas y mensajes chinos) la gravedad de la situación ameritaba el encuentro donde más de uno debió dejar fuera del Ministerio de Defensa presupuestos y suposiciones, prejuicios y resentimientos (el perdón sana).
Los señores deben saber, –porque quizás lo aprendieron en su ejercicio presidencial– que la falta de decisión es la peor decisión de todas… “quien no sabe para dónde va ya llegó”. (En el tema haitiano, la indecisión y el miedo al ruido mediático o a la queja de los poderosos han sido determinantes).
Realizado el primer encuentro, con un cuadro del patricio Duarte como testigo de excepción, ahora se trata de afinar la puntería y demostrar con hechos que el país está por encima de sus intereses o aspiraciones.
La posibilidad del holocausto nazi reunió a Churchill y Roosevelt con Stalin. Nuestro MinDefensa no es Yalta, pero la irresponsabilidad histórica de nuestras élites frente al tema haitiano puede provocar un holocausto. No olvidemos que en el tema haitiano el país sigue solo “como los puertos al alba”, mientras la comunidad internacional vive entre el espanto y el miedo, atrapada en la incertidumbre que genera un presidente Trump que, como los malos amores, ¡ay!, no tiene conciencia de nada y por lo mismo es capaz de todo. En ese “todo” puede estar la paz mundial.
Entre nuestras élites política y económica, en el tema haitiano no hay inocentes, pero en algún momento había que detener la rueda que gira y gira y daña lo importante: el país, joder, el país.
Han sido décadas de gobiernos que van y gobiernos que vienen, presidentes que salen, presidentes que entran, todos ensalzados en la cultura de la guitarra y el violín: El que llega defiende lo que criticaba y el que sale critica lo que defendía, en una práctica de cinismo que daña la calidad de la democracia y en eso estamos.
No solo en el tema de organizar la migración, también en la locura del tránsito, la arrabalización institucional o la reforma fiscal pendiente, nuestras élites política y empresarial deben comportarse como tales… el país les está observando.
Un feliz encuentro por un mejor país, presidentes… buen comienzo.
Fuente: Listin Diario

