Escrito Por: Víctor Bautista
El análisis masivo de conversaciones en redes sociales en República Dominicana evidencia un panorama de desencanto con el gobierno y las instituciones públicas. La conversación digital está dominada por un tono crítico, irónico, mordaz y hasta despiadado, en un contexto en el que -indudablemente- la oposición pesca en mal revuelto y echa leña al fuego.
Aplicando análisis semánticos, emergen patrones de crisis de confianza, desesperanza y decepción en torno a los actores públicos y privados. Frecuentemente tengo acceso a exámenes netnográficos de miles de conversaciones por temas, utilizando herramientas de inteligencia artificial generativa, y el cuadro antes descrito se repite casi sin variaciones.
Mientras que las encuestas pueden arrojar resultados diferentes debido a su metodología, lo cual no les resta credibilidad dentro de su universo de estudio, en las redes sociales la dinámica es distinta: la gente no responde preguntas guiadas, sino que hace catarsis y se desahoga libremente, sin descartar las proporciones de bots de la industria política.
Este comportamiento, aunque profundamente enraizado en la realidad local, no parece ser un fenómeno aislado. Estudios globales, como el Edelman Trust Barometer 2025, confirman que estamos ante una crisis de confianza institucional de alcance mundial.
El Edelman Trust Barometer 2025, una medición anual de la confianza en empresas, gobiernos, medios de comunicación y ONGs, ha identificado una crisis de confianza con rango global. Con una muestra de más de 33,000 personas en 28 países, el informe muestra que la confianza en las instituciones sigue en declive.
La desconfianza en las instituciones es un fenómeno en aumento. Mientras que las empresas continúan siendo percibidas como las más confiables, con un 62% de aceptación, los gobiernos y los medios de comunicación apenas alcanzan un 52%, lo que indica un escenario de credibilidad frágil.
Esta percepción negativa no se limita a las instituciones en sí, sino que se extiende a sus líderes: un 69% de los encuestados teme que funcionarios gubernamentales, empresarios y periodistas mientan deliberadamente, lo que representa un incremento de 11 puntos en comparación con 2021.
El futuro tampoco parece inspirar confianza. Apenas el 36% de los encuestados cree que la próxima generación tendrá mejores oportunidades, y en países desarrollados como Francia y Reino Unido, esta expectativa cae a cifras alarmantes de 9% y 17%, respectivamente.
La brecha entre clases sociales también es un factor determinante en esta crisis de confianza. Aquellos con ingresos altos muestran una confianza 13 puntos superior a quienes tienen menores recursos, lo que refleja una percepción de que el sistema favorece a unos pocos privilegiados en detrimento de la mayoría.
Además, la desigualdad sigue siendo un elemento clave en la desconfianza global. Un 67% de los participantes considera que los más ricos no pagan una cantidad justa de impuestos, y un 65% atribuye al egoísmo de las élites gran parte de los problemas actuales. Estos factores contribuyen a un sentimiento de agravio y resentimiento que erosiona la confianza en las instituciones y genera una mentalidad de suma cero, en la que el beneficio de unos se percibe como una pérdida para otros.
El Edelman Trust Barometer 2025 utilizó encuestas en línea realizadas entre el 25 de octubre y el 16 de noviembre de 2024. La metodología se basó en una escala de nueve puntos para medir la confianza, dividiendo las respuestas en tres niveles: desconfianza (1-49 puntos), neutralidad (50-59) y confianza (60-100). El margen de error varía entre 2.8% y 3.8% dependiendo del país.
Los resultados del Edelman Trust Barometer 2025 podrían estar hallando un claro reflejo en la conversación digital dominicana, donde las publicaciones que logran mayor tracción suelen ser aquellas que satirizan o denuncian la gestión gubernamental y la actuación de otras entidades públicas. Habría que ver en el tiempo si este fenómeno refleja, más allá de una coyuntura, un sentimiento de desconfianza estructural.
El Edelman Trust Barometer 2025 enfatiza que la confianza no se restaura por sí sola. La colaboración entre empresas, gobiernos, ONGs y medios de comunicación es clave para enfrentar desafíos globales como la desigualdad, la desinformación y la crisis de gobernabilidad. En República Dominicana, este llamado a la acción es determinante. Las instituciones deben adoptar estrategias de comunicación más transparentes, responder con hechos y generar diálogos más abiertos y constructivos con la ciudadanía.
El futuro de la confianza dependerá de cómo las instituciones logren demostrar que trabajan en beneficio de todos y no solo de unos pocos. En la era digital, la reputación y la credibilidad se construyen día a día y cada interacción cuenta. Ojalá que Edelman Trust Barometer nos beneficie con su experiencia y mida la confianza general en República Dominicana.
Fuente: Listin Diario

