¿Quién es Friedrich Merz, el candidato más fuerte a la cancillería de Alemania?

0
227
Comparte esto:

El hombre con más probabilidades de sustituir a Olaf Scholz como canciller de Alemania tras la caída del gobierno de coalición el lunes, ganó su fortuna trabajando en el sector privado antes de volver a la política a los 63 años.

Ese historial empresarial podría resultar alentador para muchos alemanes, ya que las turbulencias políticas que asolan a una de las economías más poderosas de Europa han sido causadas, en parte, por el estancamiento de la economía del país.

Si las encuestas se mantienen, el sucesor de Scholz como canciller podría ser Friedrich Merz, el líder de 69 años de la rival Unión Cristianodemócrata, de centro conservador. Merz ofrece volver a poner en marcha el motor económico alemán tras años de estancamiento.

“Dejas al país sumido en una de las mayores crisis económicas de la historia de la posguerra”, dijo a Scholz ante los legisladores el lunes, poco antes de votar contra él en el voto de confianza.

“Está intentando recuperar la Alemania que funciona”, dijo Sudha David-Wilp, directora regional en Berlín de la organización de investigación German Marshall Fund. Añadió que Merz pretendía crear un entorno “en el que la economía produzca y haya un alto crecimiento”.

La pérdida del voto de confianza de Scholz en el Parlamento el lunes significa el fin de su gobierno de coalición y una votación anticipada para una nueva legislatura, muy probablemente en febrero. Las encuestas muestran que muchos alemanes lo consideran responsable de los fracasos de su coalición tripartita, que incluía a los Verdes y a los Demócratas Libres.

Antes del voto de censura de esta semana, se había fijado la celebración de las próximas elecciones del país para septiembre, y los principales partidos políticos ya se estaban preparando, con los candidatos a canciller ya claros. El hundimiento del gobierno de Scholz solo aceleró el calendario.

En la actualidad, alrededor del 18 por ciento de los votantes alemanes dicen que votarían por los socialdemócratas de Scholz, mucho menos que el 32 por ciento que dice preferir a los cristianodemócratas de Merz.

Pero cuando se le preguntó por su oponente, Scholz dijo recientemente que se alegraba de que fuera Merz y no otra persona de la bancada profundamente conservadora el que se postulara contra él.

“Creo que soy algo más interesante que él”, dijo Scholz en la TV pública en noviembre.

Stefan Merz, director de la empresa de sondeos Infratest dimap, y que no tiene parentesco alguno con el líder de la Unión Cristianodemócrata, dijo que ninguno de los cuatro líderes de los partidos mayoritarios que se presentan a las elecciones es especialmente popular.

Pero en una encuesta reciente de Infratest, el 30 por ciento de los encuestados dijo que le gustaba el trabajo que estaba haciendo el otro Merz, lo que le situaba a la cabeza de un grupo de cuatro.

Stefan Merz señaló que, entre una lista de candidatos poco atractivos, el líder cristianodemócrata era posiblemente el menos débil. “Si la Unión gana las elecciones, a lo que todo apunta en este momento, se deberá principalmente a las cuestiones políticas y no necesariamente a Friedrich Merz”, dijo.

Merz nació y sigue viviendo en el Sauerland, un distrito del oeste de Alemania conocido por sus colinas, su comida pesada y su naturaleza pintoresca. Desde allí fue elegido por primera vez al Parlamento Europeo en 1989 y luego al Parlamento Alemán en 1994, que entonces aún estaba en la capital de Alemania Occidental, Bonn.

Aunque procede del mismo partido que la excanciller Angela Merkel, Merz, un pugnaz político de la vieja escuela, es en muchos aspectos el polo opuesto a Merkel.

Ascendió en el escalafón hasta liderar el grupo parlamentario de los cristianodemócratas, pero pronto fue desbancado por otra estrella del partido: Merkel. Fue entonces cuando Merz abandonó la política e inició una lucrativa carrera de abogado.

“Me gustaba el hecho de que también fuera consciente del poder”, escribió Merkel sobre Merz en su autobiografía, recientemente publicada. “Pero hubo un problema desde el principio: los dos queríamos ser el jefe”.

Merz se hizo rico trabajando como abogado y cabildero. Antes de volver a la política, fue presidente del consejo de supervisión de la filial alemana de BlackRock, la empresa de inversiones estadounidense.

Merz volvió a la política solo cuando Merkel estaba a punto de retirarse. Cuando regresó a la escena política, en 2018, prometió que podría reducir el éxito del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania, conocido por sus siglas en alemán AfD, desplazando a su partido más a la derecha en cuestiones clave como la migración.

Aunque su liderazgo no se ha traducido en un descenso de la AfD en las encuestas, podría ayudar a impedir que su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU), pierda más votantes, como ocurrió con la extrema derecha durante los años de Merkel, según los analistas.

Merz volvió al Parlamento en 2021 y —tras dos intentos fallidos— ganó el liderazgo del partido en 2022 y trabajó para unificar a los miembros a su alrededor.

“Por un lado, tiene que superar su perfil de hombre de ayer y convencer a las mujeres y quizá a algunos votantes de izquierda de que su conservadurismo no va a poner en peligro a esos votantes”, dijo David-Wilp. “Y al mismo tiempo”, añadió, “también quiere convencer a los votantes de su conocimiento de una Alemania que funcionaba bien”.

Sin embargo, como líder del partido, Merz ha cometido varios desaciertos, y es conocido por declaraciones que los de izquierda podrían considerar especialmente molestas.

En septiembre de 2023, afirmó que a los refugiados se les estaban arreglando los dientes a costa de los contribuyentes, mientras que los pacientes alemanes normales no podían conseguir cita (el director de la Asociación Dental Alemana lo negó).

A principios del año pasado, utilizó un término anticuado para referirse a los jóvenes inmigrantes al describir lo que dijo que era un comportamiento sexista hacia las profesoras alemanas en la escuela.

A pesar de sus importantes medios personales, Merz, que ha formado parte de los consejos de administración de casi una decena de grandes empresas y pilota un avión personal de dos hélices, ha insistido en que no es más que un miembro normal de la clase media. Esto ha enfurecido a muchos alemanes, que lo consideran ajeno a la realidad económica a la que se enfrentan muchos miembros de la clase media.

A pesar de esos errores, Merz ha conseguido unir a su partido en torno a él y darle un giro hacia una postura conservadora más tradicional, después de que el largo mandato de Merkel llevara al partido más hacia la izquierda.

“En los últimos años, Merz ha utilizado su tiempo en la oposición para reconstruir la CDU”, dijo Marianne Kneuer, politóloga de la Universidad Técnica de Dresde. “También ha tenido tiempo para adquirir experiencia propia y aprender de los errores de sus adversarios políticos”.

Fuente: The New York Times