PISA 2022: “Y sin embargo se mueve”

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Antes de que la mezquindad se haga presente, comencemos por aclarar  que las Pruebas PISA son un programa de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), creado para medir el rendimiento académico de los estudiantes de 15 años, y determinar “hasta qué punto estos han adquirido conocimientos y habilidades esenciales para la participación plena en la sociedad”.

Despejada así, toda posibilidad de influenciar los resultados y las conclusiones de la evaluación a favor de los estudiante dominicanos, digamos que, contra lógicos pronósticos y razonables presagios, los resultados de PISA-2022 (que incluye los años escolares 2020-21 y 2021-22) aunque siguen estando por debajo de la media, muestran mejoras en los 22 indicadores medidos, incluido 24 puntos en Ciencias, 16 en Matemáticas y 9 en lectura. Por primera vez desde 2015 avanzamos despacito, a pasito lento, muy lento, pero avanzamos. En PISA 2015 la República Dominicana ocupó el último lugar entre todos los países evaluados, lo que se agravó en las mediciones del 2018. Por tales antecedentes, es de justos destacar la mejoría en los resultados de 2022, alcanzada mientras el planeta enfrentaba una pandemia que transformó para mal la sociedad mundial en todos los órdenes, incluida la educación, a la que paralizó absolutamente en un gran

número de países con mucho mayor desarrollo que el nuestro.

La gestión de Roberto Fulcar, quien dirigió el MINERD durante el periodo evaluado y diseñó junto a su equipo técnico el modelo “Educación para Vivir Mejor”, logró lo que a todos -y me incluyo- nos parecía un imposible: mejorar nuestros índices, y hacerlo en las peores condiciones sanitarias, sociales, educativas y económicas que ha vivido el país en su historia.

Estos resultados son muy mejorables -casi vergonzosos- pero demuestran una importante avance logrado en las peores condiciones. Además de mostrar los dones de un modelo educativo que según la misma OCDE “demostró su eficacia y funcionalidad”.

Ahí está el 4%E,  el MINERD, los padres, los docentes, EDUCA, Ud. y yo, para entre todos hacer lo necesario por una educación que forme ciudadanos como única forma de lograr instalar en el país la civilización y una  justicia social con régimen de consecuencias e igualdad de oportunidades.

Hablo de una patria donde no se celebre la ignorancia, donde no sea una afrenta el conocimiento, y solo existan locos de amor y pobres de espíritu (pero pocos).