Haití y sus armas

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Escrito Por: PABLO MCKINNEY

Si usted ve al encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos, si conversa con el embajador francés o el representante canadiense para la isla, se lo cuenta. Terminado este Bulevar, llamaré a cada organismo de la seguridad del Estado para que se haga un aparte en lo de averiguar amantes, porros o diálogos eróticos de cada miembro de nuestra Jet Set de la política, la empresa o el periodismo.

Alguien tenía que hacerlo público, y para eso estamos nosotros , muy señores míos, Sus Mercedes: En el Haití de negro y sangre, de esperanza muerta y llanto largo; en el Haití musical y fuerte, con su cultura en la espalda y su pesar en el cielo; en ese país, que desde hace dos siglos paga con horror el digno error de su libertad, hay armas biológicas mimando a las muchachas y hay bombas nucleares bromeando en las esquinas. Yo las vi.

Si ven al Mr. Almagro, el de la OEA siempre fea y esquiva, o al Guterres de la ONU despistada y selectiva, se lo cuentan, yo asumo el riego. Aunque debió ser asunto de la CIA y sus mandaderos, se lo digo yo y se ahorran las dietas, que los espías en el Caribe, por lo del sol y las mulatas cobran mucho.

A ver, si ahora, conocido el dato, los viejos padres, (la puta madre patria francesa del negro vencido y empobrecido hasta el infierno), mientras se toman el penúltimo Martini en la barrita del lado izquierdo de los Champs Elysées, y observan a dos enamorados jugar con el mapa de sus cuerpos en los altos de una roja guagua turística de París, ¡ay!, a ver si ahora, de una vez y por todas, la ONU y sus cinco dueños, hacen lo que tienen que hacer con la interminable noche de Haití. Y pensar que alguna vez, fue la noche un homenaje de Dios a los negros, a las patrias mulatas como las dos que comparten la isla de Santo Domingo.

En Haití hay bombas nucleares, ojivas atómicas, armamentos de destrucción masiva capaces de aniquilar no los hombres pero sí la conciencia, el decoro de países colonialistas, imperialistas, saqueadores, desmemoriados, traficantes de seres humanos y otras variantes del crimen capaces de ofender al demonio.

Haití tiene armas nucleares. ¿Conocen ustedes una bomba más poderosa y mortal que el hambre? 

Fuente: Listín Diario