La proposición de ley socialista tratará de eliminar las consecuencias indeseadas de la norma que ha provocado la rebaja de penas a cientos de agresores sexuales

(Dani Duch)
“Esto hay que arreglarlo”. La orden que dictó Pedro Sánchez el lunes de la semana pasada, durante la reunión de maitines en la Moncloa, fue taxativa. Pero siete días de intensas negociaciones en el seno de la coalición del Gobierno no han logrado sellar un acuerdo. El PSOE no esperará a Unidas Podemos para modificar la polémica ley de Garantía Integral de la Libertad Sexual, más conocida como ley del solo sí es sí, y registrará esta mañana en el Congreso su proposición de ley en solitario, según han confirmado a La Vanguardia fuentes socialistas, para tratar de eliminar las consecuencias indeseadas de la norma después de que unos 400 agresores y violadores hayan visto reducidas sus condenas en estos últimos meses, un hecho que ha dado munición, día sí y día también, a la oposición.
“No podemos esperar más”, justifican en la dirección socialista, ante una polémica que amenaza con pasar una elevada factura electoral a ambas formaciones si no se corrige. El portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, así lo anunciará en una rueda de prensa esta mañana en la Cámara Baja. Los socialistas ampliaron el viernes el plazo para intentar alcanzar un acuerdo con sus socios morados para cambiar la norma, pero durante el fin de semana no se ha logrado.
La proposición de ley del PSOE mantiene la vuelta a las penas anteriores a la entrada en vigor de la norma promovida por el Ministerio de Igualdad de Irene Montero cuando haya violencia, intimidación o se haya anulado la voluntad de la víctima.
La discrepancia entre los dos socios viene de que los morados quieren mantener la idea del consentimiento en el centro de la norma y entienden que introducir la violencia o la intimidación para fijar las penas más altas el consentimiento deja de ser el elemento clave. El PSOE, no obstante, ha garantizado que el artículo referido al consentimiento de la mujer no se tocará. “Ni una coma”, han insistido.
La proposición del PSOE prevé recuperar la horquilla de entre 1 y 5 años de prisión cuando no haya penetración, y de entre 6 y 12 cuando sí la haya, siempre que en esos casos haya habido violencia, intimidación o se haya anulado la voluntad de la víctima.
La ministra de Política Territorial y portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, ha defendido abordar, mediante “ajustes técnicos”, esta reforma y responder así a la “alarma social” generada. Esta es, según la dirigente socialista, la manera de “proteger” una ley que considera “buena para las mujeres”, pero que requiere modificaciones para revertir las “consecuencias no deseadas”. En declaraciones a Antena 3, ha dado por sentado que el consentimiento “quedará intacto” con la reforma planteada por el PSOE, pero ha insistido en la necesidad de subir las penas en caso de violencia e intimidación para “dar seguridad jurídica”.
Las costuras de la coalición de Gobierno entre el PSOE y Unidas Podemos vuelven a estar así en tensión máxima, ya a las puertas del nuevo ciclo electoral, si bien ninguna de las partes contempla una ruptura. Tanto Irene Montero este fin de semana, como hoy mismo Jaume Asens, presidente del grupo confederal en el Congreso, han garantizado que la coalición con el PSOE no se va a romper. Pero el choque entre ambos partidos es muy peligroso, ante la reforma prevista de la norma estrella de Podemos.
Fuente: La Vanguardia

