Las navieras evitan puertos haitianos por la inseguridad y trasladan el tránsito al país
El tránsito de mercancías hacia Haití se ha incrementado sustancialmente debido a la crisis política y la inseguridad que prevalece en ese país, situación que ha llevado a las compañías marítimas a evitar los puertos haitianos y hacer el tránsito por República Dominicana, afirmó el director general de Aduanas, Nelson Arroyo.
“La inseguridad que prevalece en Haití hace prácticamente imposible el comercio en ese país”, dijo Arroyo, al explicar que Haití depende para su consumo entre un 80 a un 90 por ciento de productos importados, que tradicionalmente entraban por los puertos de ese país.
Sin embargo, las bandas o grupos que funcionan en Haití han tomado control de los puertos, especialmente desde Puerto Príncipe, por lo que la mayoría de las compañías marítimas han decidido no arriesgarse a entrar a los puertos haitianos y hacer el tránsito por República Dominicana.
“Porque para un buque, entrar a un puerto haitiano, incluso el seguro es el doble del precio del flete. O sea, que eso le quita mucha competitividad y por eso reitero, el tránsito terrestre por la República Dominicana se ha aumentado”, sostuvo.
Arroyo explicó que las navieras tampoco quieren que los contenedores crucen la frontera porque no existe seguridadde que puedan ser asaltados o recibir cualquier tipo de atropello.
Lo ideal, señaló, sería que el contenedor saliera de su país de origen, llegara a República Dominicana, cruzara la frontera y, ya en la frontera, una cola o un cabezote lo llevara hacia Haití.
“Eso sería lo ideal y es cómo funciona el comercio internacional en la mayor parte del mundo. ¿Pero qué pasa? Que las navieras no quieren cruzar la frontera, reitero, por el peligro que eso representa y por el control de las bandas”.
Esta situación ha obligado a utilizar el sistema de transbordo. La mercancía llega a un punto que, idealmente, debería ser un territorio aduanero, pero las administraciones de Aduanas en Dajabón, Montecristi, Elías Piña, Jimaní y Pedernales no cuentan todas con el espacio físico necesario para descargarla.
Arroyo puso como ejemplo la administración de Elías Piña, que tiene muy poco espacio y, por lo tanto, imposibilita descargar mercancías.
Con el tiempo de crisis se buscaron soluciones y algunas consistieron en permitir que las mercancías fueran descargadas en almacenes propiedad de particulares, algo que, según Arroyo, no está acorde con lo que establece la ley.
“Sin embargo, en la práctica no existen las condiciones actuales para que el tránsito internacional de mercancía se dé de la manera perfeccionada como establece la ley, porque no existen los centros logísticos ni existe la capacidad inmobiliaria instalada en la frontera para que eso pueda suceder”.
Ante esa situación, dijo que habrá que tomar medidas provisionales hasta que se construyan soluciones definitivas.
Entre las alternativas mencionó los centros logísticos y los puertos secos, aunque señaló que estos últimos han generado preocupación en el área fronteriza y se refieren a la gran mercancía y los grandes contenedores, no al pequeño mercado binacional.
El funcionario señaló que una de las complicaciones está en que en un mismo almacén pueden coexistir mercancías locales que no pagan impuestos y que entran a Haití con mercancías de tránsito internacional, las cuales no pueden comercializarse en el mercado binacional ni venderse en territorio dominicano.
El director general insistió en que el comercio internacional hacia Haití no es una tarea fácil debido a que no existen interlocutores válidos del otro lado con los cuales establecer cómo deben funcionar las aduanas de ambos países.
“Nosotros vamos a hacer, les reitero, les reiteramos de parte de la Dirección General de Aduanas todos los esfuerzos para que eso se produzca, pero no podemos y queremos hacer hincapié en eso, nosotros paralizar el tránsito internacional de mercancías”.
Arroyo explicó que República Dominicana forma parte de convenios internacionales que establecen la libre circulación de las mercancías en tránsito, por lo que detener ese comercio podría generar sanciones internacionales. “Lo que tenemos que hacer es tratar de regular el asunto”, afirmó.
Aduanas estableció medidas preventivas ante la situación. Entre ellas, que las empresas soliciten el tránsito internacional de mercancías por lo menos 24 horas antes y que ningún contenedor salga de un puerto o centro logístico después de la 1:00 de la tarde.
También se limitará la cantidad de contenedores que pueden salir diariamente hacia la frontera, debido a que una cantidad grande dificulta que Aduanas pueda montar la logística necesaria para darle seguimiento.
Arroyo citó el caso de empresas que pueden solicitar hasta 40 contenedores de tránsito en un día, lo que, según dijo, complica el seguimiento.
“El comercio internacional hacia Haití no es tarea fácil, ni nada que se haga con Haití hoy es tarea fácil”, sostuvo.
A su juicio, la situación deberá convertirse en un tema que vaya más allá de Aduanas e involucre a otras instituciones, debido a que la Dirección General de Aduanas no tiene responsabilidad sobre los pasos informales por donde eventualmente pudiera regresar una mercancía que haya cruzado la frontera.
Fuente: Hoy

