El intercambio entre las dos naciones es de US$20,500 millones.
Santo Domingo.- Estados Unidos mantiene una amplia ventaja en el comercio de mercancías con República Dominicana ya que durante 2025 vendió al país alrededor de US$12,900 millones y compró productos dominicanos por unos US$7,600 millones, para un saldo favorable de aproximadamente US$5,300 millones.
La diferencia significa que por cada dólar en bienes que Estados Unidos compra a República Dominicana, coloca alrededor de US$1.70 en el mercado dominicano.
Ese desequilibrio favorable a Washington adquiere particular relevancia en momentos en que determinados productos dominicanos enfrentan un arancel estadounidense de 12.5 %, mientras Estados Unidos presiona simultáneamente para obtener una mayor apertura del mercado dominicano al arroz producido en ese país.
La situación plantea la paradoja de que las actuales tensiones comerciales se producen pese a que República Dominicana no genera un déficit de mercancías a Estados Unidos, sino todo lo contrario.
El intercambio bilateral de mercancías ascendió a unos US$20,500 millones en 2025.
De ese monto, aproximadamente el 63 % correspondió a exportaciones estadounidenses hacia República Dominicana y el 37 % a productos dominicanos enviados hacia Estados Unidos.
En otras palabras, las ventas estadounidenses al mercado dominicano fueron alrededor de 70 % superiores a las compras de productos procedentes de República Dominicana.
Estados Unidos constituye el principal mercado para numerosas exportaciones dominicanas, mientras República Dominicana es un importante comprador de combustibles, vehículos, maquinarias, alimentos, materias primas y otros productos estadounidenses.
Aranceles para productos dominicanos
El escenario se ha hecho más complejo con la imposición estadounidense de un arancel de 12.5 % a determinados productos procedentes de República Dominicana, como parte de una política comercial que alcanza también a otros socios de Estados Unidos.
La medida introduce nuevamente barreras para productos dominicanos después de casi dos décadas en las que la relación bilateral estuvo marcada por la reducción progresiva de aranceles bajo el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (DR-CAFTA).
Mientras algunos productos dominicanos enfrentan el nuevo gravamen para entrar al mercado estadounidense, Washington mantiene otro frente abierto para conseguir mejores condiciones de acceso al mercado dominicano.
Se trata del arroz.
Estados Unidos reclama que República Dominicana cumpla con el proceso de apertura contemplado en el DR-CAFTA, que estableció una desgravación progresiva para ese producto.
El Gobierno dominicano, sin embargo, decidió mantener mecanismos de protección para los productores nacionales.
Actualmente existe un contingente de 23,300 toneladas métricas de arroz estadounidense que puede ingresar al país libre de arancel, mientras las importaciones que superen esa cantidad quedan sujetas a un gravamen de 99 %.
La protección responde a la consideración del arroz como un producto estratégico para la seguridad alimentaria y al impacto que una apertura completa podría provocar sobre miles de productores nacionales.
Estados Unidos considera, por su parte, que las restricciones dominicanas no corresponden con los compromisos de liberalización comercial asumidos en el acuerdo.
Fuente: EL DIA

