A final de diciembre 2025 un dólar valía RD$63.3035, el pasado viernes 14 de agosto el cambio era de RD$58.8141.
Escrito Por: Arturo Martínez Moya
A final de diciembre 2025 un dólar valía RD$63.3035, el pasado viernes 14 de agosto el cambio era de RD$58.8141. Es decir, en siete meses y catorce días acumulado el peso se apreció 7.63% y 7.92% la tasa mayorista, es decir, para grandes empresas corporativas.
La apreciación del peso ha proporcionado los siguientes beneficios a la economía:
Primero, en enero-junio de 2026 comparado con los mismos meses de 2025, las principales fuentes de ingresos de divisas establecieron récord histórico.
A pesar del escenario mundial dominado por la inestabilidad provocada por la guerra en el golfo Pérsico, la inversión extranjera directa alcanzó US$3,276.5 millones, aumentó US$233.4 millones, 7.7 %, las remesas US$7,316.4 millones, con un incremento de US$441.0 millones, 6.4%, y las exportaciones de bienes a precios corrientes crecieron 14.8%, de US$6,879.41 millones a US$7,897.82 millones y 8% en volumen, considerando que los precios unitarios aumentaron 6.8% (el estimado es propio).
Este crecimiento en volumen superó el del comercio mundial, estimado por la Organización Mundial del Comercio apenas en 1.9% para 2026. Ello quiere decir que la economía dominicana ganó cuota de mercado a precios constantes, es como debe medirse, que por la apreciación del peso no perdió competitividad como alegan algunos.
Segundo, el aumento de precio del petróleo, que tiene un efecto similar al de un impuesto a su importación y a su consumo, si no disparó la inflación y redujo la capacidad adquisitiva de los dominicanos, en buena medida fue por la apreciación del peso contrarrestó el aumento de 24.3% el crudo West Texas Intermediate, de US$66.96 el 28 de febrero cuando Estados Unidos inició la guerra con Irán, a US$83.20 el pasado 11 de agosto 2026.
La inflación general subió solo 49 décimas puntos porcentuales entre enero y julio de 2026 y redujo 0.20 puntos porcentuales el crecimiento interanual, de 5.67% en junio a 5.47% en julio. Aunque ligeramente por encima del rango objetivo de 4.0 % ± 1.0 %, la buena noticia es que el aumento de los precios no se atribuye al comportamiento del núcleo central del Índice de precio al Consumo, es decir, la inflación subyacente, que se obtiene descontando el precio de los combustibles y los alimentos, en julio se mantuvo en 4.96 %, dentro del rango meta de 4.0 % ± 1.0 %. Es decir, no se debe a la política monetaria.
Y tercero, la apreciación del peso, que equivale a un aumento de los tipos de interés, redujo la probabilidad de que el Banco Central moviera su tasa de referencia desde 5.25% anual donde ha estado desde final de octubre de 2025.
Algunos analistas pronostican que antes de diciembre el peso se depreciará, hablan incluso de RD$65, creen que el Banco Central abandonará su neutralidad en la política monetaria y reducirá su tasa de referencia para aumentar la liquidez en pesos de la economía, lo que frenaría la entrada de dólares y apreciación del peso.
Lo que no sucederá estudios rigurosos sostienen, por un lado, que el diferencial de tipos de interés y crecimiento entre República Dominicana y Estados Unidos, explica el fuerte aumento del flujo de divisas, y la razón por la que el peso gana atractivo frente al dólar. Y, por otro lado, la particular resiliencia mostrada por la economía se ha manifestado en la apreciación no excesiva del peso en los siete meses y catorce días, y la cotización refleja los fundamentales económicos.
Otros analistas echan mano a viejas teorías para desarrollar la tesis que el dólar esta infravalorado en términos de su paridad de poder de compra, sostienen que el tipo de cambio tiende a moverse a largo plazo de manera que compensa diferenciales entre niveles de precios de Estados Unidos y República Dominicana. Es decir, el tipo de cambio de paridad de poder de compra iguala costos de producción o los precios de venta entre los dos países, siempre que sean homogéneos o intercambiables.
Y como lo hace el semanario The Economist, para comparar y llegar a conclusiones utilizan el precio de la hamburguesa McDonalds como referencia, el problema es que, como lo explicó el Banco Central, no tienen en cuenta el componente no comercializable de la hamburguesa de República Dominicana, muy superior al de Estados Unidos, por lo que sin ajustes no son comparables.
Fuente: Hoy

