En la parte frontal del histórico hospital están los grandes zafacones de basura. Por las noches las ratas entran a los zafacones y luego se pasean por áreas del emblemático centro
Una estructura con casi 75 años de existencia. Esa es el hospital Salvador B. Gautier, un centro público que se cae a pedazos. El gobierno promete que en la próxima semana comenzará a intervenir la hacinada emergencia. Los pacientes están apiñados en una emergencia que ya agotó su existencia y que por años ha sido sometida a remiendos y una pintura sobre otra sin la intervención que amerita. Varios gobiernos, incluyendo el actual, le han pasado paño con pasta.
En la emergencia el área de triaje es calurosa y sucia, por donde quiera cuelgan las soluciones y los palos de suero, mientras las personas que esperan atención ya se acostumbraron a lo que encuentran y ya no se quejan esperando eficiencia o calidad en el servicio. La pobreza en este hospital se evidencia en su máxima expresión. Este hospital es emblemático en el sistema hospitalario nacional, pues tuvo los primeros procedimientos cardiovasculares y mantiene la formación de médicos en 34 especialidades.
Precariedades
Por más de 25 años este hospital, que fue referente nacional, se ha desenvuelto en medio de precariedades.
En la actualidad las paredes están húmedas y las filtraciones y falta de pintura están por cada pared y el techo del viejo edificio, ubicado al final de la calle Pepillo Salcedo, ensanche La Fe, en el Distrito Nacional.
Esta es una zona en la que están ubicados varios centros de salud.

Las ratas y otras alimañas hacen vida en las instalaciones de este centro inaugurado el 24 de octubre del año 1951.
Intervención
En una publicación del jueves 23 de julio la Dirección de Hoy hace un llamado para que el presidente Luis Abinader se dé una vuelta por el centro de salud y disponga de una intervención. De inmediato, el director del Servicio Nacional de Salud (SNS), doctor Julio Landrón, visitó las instalaciones del centro sanitario.
El funcionario dijo que se trata de un hospital que será intervenido en tres partes, sin poner parches y que ameritará que el personal no esté laborando mientras lo intervienen.

El Estado lo intervendrá con una inversión de mil millones de pesos para hacer una emergencia con más de 40 camas y totalmente equipada con ventiladores y todo lo que requiera para salvar vidas.
La nueva emergencia tendrá capacidad para intervenir a cualquier persona que llegue con un aneurisma cerebral o un trauma cráneo encefálico. También tendrá área de radiografía y laboratorio, dijo el funcionario al referirse al cambio drástico.
Fuente: Hoy

