Tras un fin de semana de ataques cruzados, el presidente asegura en una entrevista en Fox News que Estados Unidos debería controlar el estrecho
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes, tras un fin de semana de ataques cruzados con Irán, que vuelve a imponer el bloqueo a barcos iraníes que traten de pasar por el estrecho de Ormuz. El anuncio lo hizo en su red social, Truth, en un mensaje en el que también avisó de su intención de cobrar un “20% sobre la carga transportada” a los buques que usen ese paso, aunque no dio más detalles de cómo piensa hacerlo.
“El estrecho de Ormuz está ABIERTO y permanecerá ABIERTO, con o sin Irán. Estamos restableciendo el BLOQUEO A IRÁN —llamado así porque solo impide la entrada o salida de los barcos o clientes de Irán—; todos los demás países tendrán un uso justo y abierto del estrecho», escribió Trump con su estilo particular. El cobro, añadió, será “para cubrir todos los costos necesarios para garantizar la seguridad y protección de esta zona tan volátil del mundo”. “El proceso y la organización [de las nuevas condiciones de Ormuz] comenzarán de inmediato”, advirtió.
En una entrevista televisiva previa, Trump había afirmado que su país se convertirá “probablemente” en el guardián del estrecho de Ormuz, cuello de botella del golfo Pérsico por el que pasa la quinta parte del comercio global de hidrocarburos y que lleva intermitentemente taponado desde el principio de la guerra contra Irán, a finales de febrero.
“Vamos a mantener [abierto] el estrecho y probablemente lo gestionaremos. Nos convertiremos en los guardianes del estrecho. Quizás nos llamemos los ‘ángeles guardianes del estrecho’. Y deberíamos cobrar por ello”, dijo Trump este lunes, día en el que su ejército golpeó defensas aéreas y equipamientos de lanzamiento de drones enemigos. Fue en una breve entrevista telefónica en el programa matinal de Fox News, Fox & Friends, uno de sus foros predilectos, por la amabilidad de sus presentadores con él.
El control de esa vía marítima sigue siendo uno de los puntos de fricción principales entre ambas partes mientras la guerra, con sus treguas y altos el fuego, se encamina hacia su sexto mes. Primero fue Irán el que impuso un bloqueo de facto sobre el estrecho. A este, se sumó el tapón impuesto por Estados Unidos a principios de abril.
El futuro de Ormuz es clave en las conversaciones para alcanzar un acuerdo de paz, que la semana pasada volvieron a descarrilar con cuatro nuevas oleadas de ataques cruzados entre los enemigos. Su bloqueo ha disparado los precios del petróleo, encareciendo también la gasolina en Estados Unidos. También amenaza con agravar la inflación en todo el mundo.
“Vamos a vigilarlo. Vamos a cobrar por vigilarlo: mucho dinero”, aseguró Trump a los presentadores de la cadena conservadora, en una de sus habituales argumentaciones que no sostiene con pruebas ni con planes concretos. Tampoco estuvo claro a qué “otras naciones”, “muy ricas”, se refería cuando propuso recibir una “compensación” de ellas. “Están de nuestro lado y no se puede esperar que hagamos eso gratis”.
Decenas de mensajes
El presidente de Estados Unidos se lanzó al rato a enviar decenas de mensajes en su cuenta de Truth Social. Su producción fue una mezcla de extractos de entrevistas con personajes afines, como Bill O’Reilly o Jack Posobiec, halagadoras con él; noticias de hace semanas sobre mítines suyos o detenciones de inmigrantes irregulares; ataques a demócratas como los dos candidatos al Senado James Talarico (Texas) y Jon Ossoff (Georgia); y hasta un estudio racista que vendría a demostrar que él habría ganado en todos los distritos del país menos en uno si solo hubieran votado aquellos con “ascendencia estadounidense”, sea lo que sea lo que eso signifique.
El domingo, Trump hizo otra aparición en televisión, para homenajear a su aliado Lindsey Graham, senador por Carolina del Sur, fallecido el sábado repentinamente. Horas antes de su muerte, el republicano había lanzado nuevas amenazas ante lo que consideró un “tránsito no autorizado” por esas aguas.
El régimen iraní respondió el domingo manteniendo su bloqueo, que solo levantará una vez se recobren la “estabilidad y la calma”. Este lunes, Trump volvió a prometer “golpear con mucha fuerza” a Teherán si siguen rompiendo los “tratos cerrados”.
La Guardia Revolucionaria de Irán afirmó el lunes, en un comunicado reproducido por Reuters, que la única forma de restablecer el tráfico marítimo habitual a través del estrecho es poner fin a las intervenciones militares estadounidenses. “La continua injerencia podría derivar en incidentes de mayor gravedad en el sector mundial del petróleo y el gas”, amenazó Teherán.
El intercambio de acusaciones y los golpes cruzados deja una situación difícil de definir: una escalada que se parece bastante a una guerra pero que las partes no reconocen como tal. Los ataques con misiles y drones del fin de semana han empujado hacia arriba los precios del petróleo, que habían bajado en los días anteriores.
Entretanto, sigue en el aire el futuro del pacto firmado entre Washington y Teherán el mes pasado. Ese principio de acuerdo traía en teoría el fin de las hostilidades y la reapertura de Ormuz para que las partes pudieran darse 60 días para la negociación de un marco definitivo de paz.
Fuente: EL PAIS

