Trump notificó al Congreso el fin de semana que Estados Unidos está de nuevo en guerra con Irán

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El presidente defiende una “acción militar coherente” para proteger a su país. La misiva abre un plazo de 60 días en los que el Gobierno puede usar la fuerza sin la aprobación del Capitolio

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, notificó formalmente el fin de semana pasado al Congreso que el país está de nuevo en guerra con Irán, y que empieza a contar el plazo de 60 días en los que el Gobierno puede usar la fuerza militar sin la aprobación del Capitolio.

La notificación llegó por carta, fechada el 10 de julio, cuyo contenido avanzó este lunes el portal de información parlamentaria Punchbowl News y confirmó después Politico. En la misiva, Trump dice a los congresistas que los ataques lanzados por Estados Unidos el 7 de julio representan una “acción militar coherente” con su responsabilidad como presidente “de proteger a los estadounidenses y los intereses de Estados Unidos, tanto dentro como fuera del país”.

El republicano también les comunica que les Ejército “está listo para emprender nuevas acciones, según sea necesario y apropiado, a fin de hacer frente a futuras amenazas y ataques contra Estados Unidos o sus aliados y socios, y para garantizar que el Gobierno de la República Islámica de Irán deje de representar una amenaza”.

Este lunes, tres días después de enviar la carta, Trump anunció que vuelve a imponer el bloqueo a los barcos iraníes o con negocios con ese país que traten de pasar por el estrecho de Ormuz. El mensaje en su red social, Truth, en el que avisó de esa nueva escalada en las hostilidades, tras un fin de semana de intercambio de golpes entre ambas partes, el republicano también compartió de su intención de cobrar un “20% sobre la carga transportada” a los buques que usen ese paso, aunque no dio más detalles de cómo piensa hacer algo que contraviene las leyes internacionales marítimas.

Está previsto que el bloqueo, explicó después el Ejercito estadounidense, entre en la tarde de este martes (hora de Irán).

La carta enviada al Congreso parece despejar las pocas dudas que quedaban en Washington sobre una guerra que está técnicamente en fase de alto el fuego. Siempre fue una tregua precaria, desde que se anunció en abril, pero los ataques de los últimos días (que han alcanzado 300 objetivos militares iraníes en la última semana, según el Comando Central de Estados Unidos) la dejaron tocada de muerte, por más que la Administración de Trump haya negado reiteradamente que supongan la reanudación de una guerra a gran escala.

El estrecho de Ormuz sigue siendo uno de los principales puntos de fricción entre ambas partes. Este lunes, Trump afirmó en una entrevista televisiva que su país se convertirá “probablemente” en el guardián del es cuello de botella del golfo Pérsico por el que pasa la quinta parte del comercio global de hidrocarburos y que lleva intermitentemente taponado desde el principio de la guerra contra Irán, a finales de febrero.

Por la tarde, volvió a hablar con otra cadena. En esa entrevista, aseguró que Estados Unidos estaba listo para tomar la base nuclear de Pickaxe Mountain. “Diles a los iraníes que estén preparados. Avisa de que vamos para allá, ¿de acuerdo? No hay ni una puta mierda que puedan hacer al respecto», le dijo al presentador.

Primero fue Irán el que impuso un bloqueo de facto sobre el estrecho. A este, se sumó el tapón impuesto por Estados Unidos a principios de abril. El futuro de Ormuz es clave en las conversaciones para alcanzar un acuerdo de paz, que la semana pasada volvieron a descarrilar con cuatro nuevas oleadas de ataques. Su bloqueo ha disparado los precios del petróleo, encareciendo también la gasolina en Estados Unidos. También amenaza con agravar la inflación en todo el mundo.

En mayo, Trump envió otra carta al Congreso para avisarles de que había “terminado” una guerra para la que no les pidió permiso. El presidente de Estados Unidos tiene la potestad de lanzar ataques militares sin contar con el Congreso, siempre que haya una amenaza inminente. Sus predecesores han tratado tradicionalmente, con todo, de contar con el legislativo para iniciar una guerra. Pasados 60 días el Capitolio puede denegarle ese permiso.

Fuente: EL PAIS