La Mediateca del Museo de Arte Moderno se ha vuelto privilegiada para el Arte entre presentación visual, diálogo, crítica y actividades de taller. Así, Tony Fondeur y Mariano Hernández, dos eminencias de la fotografía, fascinaron el público, con imágenes y palabras.
Durante meses, tal vez años, la biblioteca del Museo de Arte Moderno estaba en desuso, ni organizada, ni frecuentada. Algo sorprendente, ya que la biblioteca de un museo es una parte fundamental de la institución, para investigación, consulta y ampliación de los conocimientos.
Felizmente, ha resucitado, y tanto los catálogos como los libros, renovados, ordenados, clasificados, están a la disposición de los interesados, gracias en buena medida a un inquieto voluntariado.
Ahora bien, esta unidad del museo ha ampliado sus recursos, adquirido computadoras, puesto un “rincón” o más bien una sección surtida y bellamente decorada para los niños. El mobiliario para el personal y los usuarios ha sido cambiado. Una gran pantalla no falta.
Ya no es biblioteca, sino mediateca, proponiendo nuevos medios, abriéndose a la tecnología, contando con una encargada formal y un equipo de eficientes voluntarias.
Hoy se llama la Mediateca Aquiles Azar. No podía ser una mejor denominación. Aquiles Azar fue un maestro del arte, moderno y contemporáneo, excelente dibujante y pintor, que también tenía pasión por la lectura y los libros. Tampoco olvidamos que fue un profesional de la ciencia, doctor en filosofía. La poesía fue otro de sus talentos. Podríamos calificar su competencia, su saber, sus intereses, como ecuménicos y excepcionales. La Mediateca Aquiles Azar le rinde un homenaje, por ello tiene un compromiso plural y cimero.
Actividades de arte y cultura
En un museo, no bastan la colección permanente y las exposiciones, por imprescindibles que sean. Y, a ese respecto, el Museo de Arte Moderno es la mayor galería de arte del país, con cuatro pisos, una superficie inmensa, varias exposiciones simultáneas.
Sin embargo, la primera institución de arte nacional programa necesariamente actividades culturales, conferencias, encuentros, conversatorios, proyecciones, y para ello, dispone de un auditorio, que puede albergar un público numeroso. En Santo Domingo, nadie que ame el arte, sus implicaciones históricas, psicológicas, estéticas, deja de asistir a parte de las actividades que allí se desarrollan. Para otras actividades, accesibles a distintos públicos, menos exigentes, más ligeras, incluyendo a las familias, otra sala “transformable” se requería, y la Mediateca Aquiles Azar, aumentando gustosamente sus servicios, es sitial para una programación extensa, que optó por un horario propio, en la mañana. Es un comienzo, pero ya se celebraron exitosamente las primeras actividades programadas.
Dúo y diálogo fotográfico
Por la importancia de la fotografía dominicana y su nivel como arte, por su popularidad, debía motivar una de las actividades de la Mediateca. La cual decidió organizar la presentación de dos fotógrafos, muy conocidos y reputados: Tony Fondeur y Mariano Hernández.
No solamente iban a mostrar y proyectar sus obras respectivas -incontables- sino intervendrán en un diálogo, invitando a los asistentes para que hagan preguntas y comentarios. Por cierto, en esta programación de la Mediateca, una de las metas consiste en la integración del público, que no se limite a escuchar, sino que participe, enriqueciendo aun el tema y el contacto con los exponentes.
Previamente, antes de que se expresen los invitados principales, se estila una presentación institucional. La encargada de la Mediateca, Liselott Baíges, elocuentemente, mostró su conocimiento del tema, cuánto apreciaba la fotografía y se refirió al talento de ambos artistas.
Tony Fondeur y Mariano Hernández
Respetando el orden alfabético, a Tony Fondeur, le tocó el primer turno. Con el buen humor que le caracteriza, inició sus palabras, con una sonrisa comunicativa. Siempre cautivado por la historia, no pudo resistir a relatar la evolución de la fotografía desde sus inicios, internacional y nacionalmente, con una seguridad que sorprendió.
Su manejo apasionado de la teoría le hizo sacrificar su fotografía personal: solamente enseñó algunas imágenes suyas, cuando, innumerables, los viajes de su cámara que lo acompañaba… retrataron, gente, animales y paisajes de América, África, Europa, a menudo según enfoques singulares. Nos prometió otra sesión… con fotos identificadoras.
Mariano, apenas lo llamamos Hernández, es el preferido de la gran mayoría de los artistas dominicanos que le confían la fotografía de sus obras. Ahora bien, pública y culturalmente, él es el “espejo” del carnaval dominicano y caribeño.
Felizmente, la pantalla hizo gala de un repertorio tan documentado como emotivo, ilustrando la creatividad popular carnavalesca. Desfilaron sus fotos al compás de los disfraces y máscaras, de los colores y las texturas, de las metamorfosis y alegorías, de la tradición y la innovación populares.
Es más, la fotografía carnavalesca de Mariano no solo se ve, se oye, tiene ritmo… No obstante, faltaron otras capturas temáticas de su lente, por ejemplo la fotografía de teatro…. Y no hablemos de los retratos de la gente, inconfundibles. ¡Mariano Hernández y Tony Fondeur están convocados para otra cita dialogada en la mediateca Aquiles Azar!
El público reaccionó fascinado. Los aplausos “crepitaron”, las preguntas revoloteaban, nadie se quería ir. Un éxito más de la vivencia fotográfica dominicana.
Coda
La Mediateca Aquiles Azar se irá consagrando como sala cultural, abierta al talento de distintas generaciones, a distintas categorías creativas, a distintos públicos, entre los cuales esperamos ver a familias, escolares y niños, para los cuales se acondicionó especialmente la sala.
Fuente: Hoy

