Desde regímenes totalitarios hasta sociedades divididas por la desigualdad, estas producciones han convertido el miedo al futuro en algunas de las historias más fascinantes de la televisión.
Las distopías llevan décadas fascinando a lectores y espectadores. A través de sociedades ficticias, estas historias exploran escenarios extremos donde la libertad, la tecnología, la igualdad o incluso la supervivencia han sido llevadas al límite. Aunque muchas de ellas parecen improbables, su verdadero atractivo radica en que suelen reflejar preocupaciones muy reales de nuestro presente.
La televisión ha encontrado en este género un terreno fértil para desarrollar historias complejas, personajes memorables y preguntas incómodas sobre el rumbo de la humanidad. Desde gobiernos totalitarios hasta mundos devastados por pandemias o sistemas que controlan cada aspecto de la vida de las personas, estas son algunas de las series distópicas más destacadas disponibles actualmente en las plataformas de streaming-

”The Handmaid`s Tale” (Netflix)
Basada en la novela homónima de la escritora canadiense Margaret Atwood, esta serie imagina un futuro en el que Estados Unidos ha sido reemplazado por Gilead, una teocracia donde las mujeres han perdido casi todos sus derechos.
La historia sigue a June Osborne (Elisabeth Moss), una mujer obligada a convertirse en criada reproductiva dentro de un sistema que controla su cuerpo y su identidad. Desde su estreno en 2017, la producción se convirtió en un fenómeno cultural y en una de las distopías más influyentes de la televisión contemporánea.

”The Testaments” (Disney+)
También basada en una obra de Margaret Atwood, esta serie continúa el universo de Gilead años después de los acontecimientos de The Handmaid`s Tale.
La historia introduce una nueva generación de personajes mientras explora las grietas de un régimen que comienza a enfrentar amenazas internas y externas. La producción amplía la mirada sobre la sociedad creada por Atwood y profundiza en las consecuencias de décadas de opresión.

”Severance” (Apple TV)
Aunque no está basada en un libro, se ha convertido en una de las propuestas más originales de los últimos años. La serie plantea una inquietante premisa: una empresa logra separar quirúrgicamente los recuerdos laborales de los personales de sus empleados. Así, cada trabajador vive dos vidas completamente independientes sin conocer la existencia de la otra.
Creada por Dan Erickson y producida por Ben Stiller, la historia utiliza la ciencia ficción para reflexionar sobre la identidad, el trabajo y los límites del control corporativo.

”Black Mirror” (Netflix)
La creación de Charlie Brooker se ha convertido en sinónimo de distopía tecnológica.
Cada episodio presenta una historia independiente que explora las consecuencias de avances tecnológicos llevados al extremo. Redes sociales, inteligencia artificial, vigilancia masiva y realidades virtuales son algunos de los temas que han convertido a la serie en una referencia obligada del género.
Su capacidad para anticipar debates contemporáneos ha hecho que muchas de sus historias parezcan cada vez menos lejanas.

”The Last of US” (Max)
Basada en el exitoso videojuego desarrollado por Naughty Dog, esta serie muestra un mundo devastado por una pandemia provocada por una mutación de un hongo capaz de controlar a los seres humanos.Sin embargo, más allá de la amenaza de los infectados, la producción explora cómo las personas reconstruyen sociedades, establecen nuevas formas de poder y enfrentan dilemas morales en medio del colapso de la civilización.
La adaptación protagonizada por Pedro Pascal y Bella Ramsey se convirtió en uno de los mayores éxitos recientes de la televisión.

”3%” (Netflix)
La producción brasileña fue la primera serie original de Netflix realizada en Brasil y una de las propuestas distópicas más exitosas de América Latina.
Ambientada en una sociedad profundamente desigual, la historia muestra un mundo donde los jóvenes tienen una única oportunidad de acceder a una vida privilegiada mediante un riguroso proceso de selección. Solo el tres por ciento de los participantes logra superar las pruebas.
La serie televisiva, que no parece tener nueva temporada, utiliza esta premisa para abordar temas como la meritocracia, la exclusión social y la concentración de privilegios.
Las distopías suelen presentarse como advertencias sobre lo que podría ocurrir si ciertos problemas sociales, políticos o tecnológicos continúan creciendo sin control.
Quizás por eso siguen generando tanto interés: porque detrás de cada mundo ficticio existe una pregunta inevitable sobre el rumbo que está tomando el nuestro.
Fuente: Listín Diario

