Los venezolanos buscaban sobrevivientes el jueves bajo edificios derrumbados, y los equipos de rescate acudían rápidamente hacia las zonas del norte sacudidas por dos potentes terremotos consecutivos que, según autoridades, provocaron la muerte de al menos 235 personas y dejaron a más de 200 atrapadas.
Se teme que los terremotos ocurridos el miércoles por la noche, que pudieron sentirse en toda la región y cuya magnitud fue de 7,2 y 7,5, una de las más fuertes que se haya percibido en Venezuela en más de un siglo, hayan provocado un número mucho mayor de víctimas mortales. Unas 1,500 personas resultaron heridas, miles aún no eran localizadas y se evacuaron edificios en lugares tan lejanos como la Amazonía de Brasil.
En ciudades de todo el norte de Venezuela, residentes aterrorizados salieron en masa a las calles buscando a los desaparecidos entre los escombros. Niños heridos, animales y civiles cubiertos de polvo y sangre fueron sacados de entre los escombros de concreto.
Una madre sollozaba y se desplomó de dolor mientras los cuerpos de sus hijos de 3 y 10 años eran envueltos en mantas y retirados del lugar. Otros gritaban los nombres de seres queridos desaparecidos. Algunos permanecían en silencio, conmocionados.
La región costera de La Guaira —al norte de Caracas, la capital— registró algunos de los daños y víctimas más graves, y el principal aeropuerto del país resultó dañado y fue cerrado, lo que complicó los esfuerzos de ayuda.
En La Guaira, el maestro jubilado Juan Alberto Mendaño trepó entre los restos y pasó junto a un cadáver cuando vio a una mujer que estaba atrapada y hacía señas con la mano pidiendo ayuda.
“Dios quiera que la rescaten pronto”, dijo Mendaño. “Escuchando el grito y no podíamos hacer nada”.
Las ofertas de ayuda llegaron de países de todo el mundo, incluso de Estados Unidos, que a comienzos de año capturó al entonces presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en una sorpresiva operación militar.
El desastre natural supone un gran desafío para la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, la exvicepresidenta que asumió el cargo en enero tras la captura de Maduro. Venezuela enfrenta problemas económicos desde hace más de una década, y muchas personas rechazan la legitimidad del movimiento político que representa Rodríguez.
Equipos de rescate se dirigen a la región costera, gravemente dañada
Las autoridades venezolanas informaron el traslado de equipos de rescate desde otras partes del país hacia La Guaira, que no es ajena a los desastres naturales; un deslave ocurrido allí en 1999, considerado uno de los peores desastres naturales del país, provocó la muerte de miles de personas.
Rodríguez pidió a las empresas que pusieran a disposición equipo pesado de construcción para las operaciones de rescate, mientras un portavoz de las Naciones Unidas dijo que equipos de búsqueda y rescate estaban a pocas horas de distancia.
“Hay decenas de edificios colapsados y estamos en este momento en labores muy arduas de rescate para salvar las vidas que Dios nos permita salvar”, indicó Rodríguez, quien describió a La Guaira como una “zona de desastre”.
El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, hermano de la presidenta encargada, dio el jueves cifras actualizadas sobre el número de muertos, atrapados y heridos por los sismos.
Aunque Venezuela se encuentra cerca de múltiples fallas geológicas, su posición entre las placas sudamericana y del Caribe hace que los terremotos de gran intensidad sean mucho menos comunes que en otras partes de América Latina.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) dijo que el primer terremoto, con una magnitud de 7,2, tuvo su epicentro al oeste de Morón, en la costa caribeña del país, unos 170 kilómetros (105 millas) al oeste de Caracas. El sismo ocurrió a una profundidad de 22 kilómetros (unas 14 millas). Apenas un minuto después, el USGS reportó un segundo terremoto de magnitud 7,5, con una profundidad de 10 kilómetros (unas 6 millas) y un epicentro a 16 kilómetros (10 millas) al suroeste de Morón.
El doble golpe de los sismos, combinado con los movimientos sísmicos superficiales, amplificó la destrucción, dijo Marcos Ferreira, geofísico e investigador del Servicio Geológico de Brasil.
“Es como si yo estuviera gritando y luego alguien empieza a gritar también. Eso amplifica la vibración y aumenta el peligro potencial”, dijo Ferreira.
Residentes de Venezuela, conmocionados por dos fuertes sismos
Durante los sismos, la gente evacuó edificios que se sacudían. Muchas personas estaban visiblemente conmocionadas el jueves por la mañana al ver edificios reducidos a esqueletos, muebles colgando de las ventanas y helicópteros sobrevolando.
En La Guaira, Cristian Carreño miraba su edificio de apartamentos calcinado, inclinado de forma precaria hacia un lado.
Dijo que él lo perdió todo y que aún había gente adentro que quizás no pudo salir. Definió la situación como devastadora.
Dayana Delgado, madre de tres hijos, dijo que estaba desesperada porque su hijo de 8 años estaba desaparecido, y no sabía si estaba atrapado o en un refugio. Delgado preguntó dónde estaba la maquinaria pesada que los funcionarios del gobierno habían prometido, y señaló que eran los vecinos quienes estaban excavando entre los escombros.
Las autoridades advirtieron a las personas que no regresen a las casas con daños estructurales. En el centro de Caracas, cientos de personas pasaron la noche apiñadas alrededor de parques, estacionamientos y otros espacios abiertos.
“Teníamos miedo que los edificios se nos vinieran encima”, dijo María Cristina Díaz, una trabajadora de limpieza de 41 años. “Pasamos frío. Mi mamá, mi hija y yo no pegamos un ojo”.
Varias partes de la capital se quedaron sin electricidad y sin cobertura de celular, dijo Rodríguez. En Caracas se suspendieron los servicios de metro y se cortó el gas natural, señaló. Las clases también se cancelarán durante varios días, y el Ministerio de Educación dijo que algunos edificios escolares se usarían como refugios y centros de donación.
Las familias comenzaron a publicar volantes de personas desaparecidas con fotos de sus seres queridos, mientras otras compartían listas manuscritas de nombres mientras buscaban a quienes seguían sin ser localizados. Los venezolanos que viven en el extranjero tuvieron dificultades para comunicarse con sus familiares.
Poco después de que funcionarios de la ONU en Venezuela pidieran al gobierno que levante las restricciones sobre las redes sociales para que la gente pueda tener acceso a información potencialmente vital, los venezolanos en el país pudieron acceder a X. El sitio había sido bloqueado por Maduro desde agosto de 2024, en un intento de suprimir el intercambio de información entre quienes rechazaban su proclamación de victoria en las elecciones presidenciales de julio.
Varios gobiernos ofrecen asistencia
Rodríguez declaró el estado de emergencia en un mensaje a la nación a última hora del miércoles. Dijo que el gobierno estaba creando un fondo de reconstrucción de 200 millones de dólares para hospitales y viviendas dañados por los terremotos.
Países de todo el mundo, desde Qatar hasta México, comenzaron a enviar ayuda a Venezuela.
El secretario de Estado Marco Rubio, quien habló con Rodríguez tras el sismo, dijo que Estados Unidos “despliega de inmediato equipos de búsqueda y rescate, recursos médicos y otra asistencia”, aunque reconoció que el cierre del principal aeropuerto del país provocaba algunos desafíos logísticos.

