La palabra solsticio proviene de los términos latinos sol y sistere (“quedarse quieto”), debido a que el recorrido aparente del Sol parece detenerse momentáneamente antes de invertir su dirección.
Cada 21 de junio ocurre el solsticio de junio, el fenómeno astronómico que brinda más horas de luz solar al hemisferio norte y que llevó a las Naciones Unidas a declarar esta fecha como el Día Internacional de la Celebración del Solsticio.
¿Qué ocurre durante el solsticio?
Según explica la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el solsticio ocurre cuando el Sol alcanza su máxima declinación norte o sur con respecto al ecuador terrestre.
En el caso del 21 de junio, el astro se encuentra en su punto más al norte, lo que provoca que en el hemisferio norte se registre la jornada con más horas de luz solar del año, mientras que en el hemisferio sur ocurre lo contrario: el día más corto y la noche más larga.
La ONU señala que la palabra solsticio proviene de los términos latinos sol y sistere (“quedarse quieto”), debido a que el recorrido aparente del Sol parece detenerse momentáneamente antes de invertir su dirección.
El organismo también explica que cada año se producen dos solsticios: uno alrededor del 21 de junio y otro cerca del 21 de diciembre. El primero suele asociarse con el inicio del verano en el hemisferio norte, mientras que el segundo marca el comienzo del invierno.
Más que un fenómeno astronómico
Para las Naciones Unidas, los solsticios y equinoccios han tenido una importancia especial en numerosas civilizaciones a lo largo de la historia.
Según la organización, estos eventos están estrechamente vinculados con las estaciones, las cosechas, los sistemas agrícolas y alimentarios, así como con tradiciones culturales transmitidas de generación en generación.
La ONU destaca que muchas comunidades alrededor del mundo continúan celebrando los solsticios mediante rituales, festividades y encuentros que forman parte de su patrimonio cultural.
¿Por qué existe un Día Internacional de la Celebración del Solsticio?
La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 21 de junio como Día Internacional de la Celebración del Solsticio en 2019.
De acuerdo con el organismo, la decisión respondió al reconocimiento de que estas celebraciones representan una expresión de la diversidad cultural de la humanidad y contribuyen a fortalecer los lazos entre los pueblos sobre la base del respeto mutuo, la paz y la buena vecindad.
La ONU considera que los solsticios simbolizan la fertilidad de la tierra, los sistemas de producción agrícola y alimentaria, así como tradiciones milenarias que siguen vigentes en distintas partes del mundo.
¿Y qué diferencia hay con un equinoccio?
La ONU explica que los equinoccios ocurren cuando el Sol se sitúa sobre el ecuador terrestre, provocando que el día y la noche tengan una duración prácticamente igual.
Estos fenómenos se producen dos veces al año, alrededor del 20 de marzo y del 23 de septiembre, y suelen marcar el inicio de la primavera y el otoño en muchas culturas.
Mientras los equinoccios representan el equilibrio entre la luz y la oscuridad, los solsticios marcan los extremos: el día más largo o la noche más larga del año, dependiendo del hemisferio en el que se encuentre cada región del planeta.
Fuente: Hoy

