El elevado precio del petróleo y la economía dominicanao

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Aunque Estados Unidos es de los principales productores de petróleo y gas, utiliza el precio internacional como referencia para fijar el precio interno de las gasolinas

Escrito Por: Arturo Martínez Moya

El pasado viernes el barril de crudo se cotizó por encima de $89 dólares, Irán anuncio el bloqueo del Estrecho de Ormuz, arteria clave por donde pasa uno de cada cinco barriles de petróleo que se consumen en el mundo, alrededor de 14.5 millones de barriles.

Aunque Estados Unidos es de los principales productores de petróleo y gas, utiliza el precio internacional como referencia para fijar el precio interno de las gasolinas, gasoil y otros derivados, los consumidores estadounidenses están pagando el encarecimiento de los productos, razón por la que en las encuestas de opinión a Trump le va muy mal. Está en caída libre, la opinión mayoritaria de los estadounidenses es “que se ha vuelto errático con la edad”, en noviembre hay elecciones de medio término, si las pierde el nuevo Congreso podría pedirle explicación sobre las razones que tuvo para involucrar a Estados Unidos en tantas guerras al mismo tiempo. Por ello, es muy probable que, para contrarrestar el aumento de precio del petróleo, libere buena parte de los 415 millones de barriles de inventario que Estados Unidos tiene disponible, lo que representa más de la mitad de su capacidad de almacenamiento, aproximadamente 700 millones de barriles.

Para Bloomberg un escenario base es $75 dólares por barril, si la guerra dura días o semanas, otros analistas consideran un escenario extremo si se prolonga, el precio podría superar $100 dólares, incluso llegar a $150 dólares, estiman pérdidas de poder adquisitivo por aumento de la inflación general en una media de 0,5 puntos y 0,6 puntos de crecimiento del PIB mundial. Las pérdidas para la economía dominicana que en forma de alza en el precio del petróleo y derivados pagaríamos con un precio medio de $100 dólares, lo calculo en $2,900 millones dólares, 2.4 puntos porcentuales del PIB, porque implicaría pagar $40 dólares sobre los $60 dólares que pagamos en 2025. Si el precio medio es $75 dólares nuestra factura petrolera aumentaría de manera significativa, todos los días el país consume 225 mil barriles de gasolinas, gasoil y otros derivados, lo que representaría una factura de $16,875,000 dólares diarios y $6,159,375,000 dólares al año, 5.0% del PIB, cuando en 1994 dicha factura era sólo del 3.6%. Aunque el país ha reducido la dependencia del petróleo y derivados, sigue siendo dependiente y vulnerable a los aumentos de precio, importa lo que consume, en 1994 consumía 2.35 barriles por millón de dólares de PIB, la dependencia se redujo a 0.97 barriles en 2010 y a 0.60 barriles en 2024.

Es decir, en 16 años, desde 1994 hasta 2010, la economía aumentó su eficiencia energética petrolífera en 58.7%, y en 66.7% en los 31 años que transcurrieron desde 1994 a 2024. Lo explica el rápido aumento del PIB por habitante, en dólares estadounidenses acumulado aumentó 166.2 por ciento, anual 8.35%, se multiplicó 2.9 veces, de $4.004,4 dólares a $11.541,5 dólares entre 1994 y 2024. Finalizo esta entrega semanal con el siguiente ejercicio sobre los costos en que incurrimos por alza de precio de los combustibles. Si hacemos una simulación, como siempre arbitraria, y se supone que en lugar de $60 dólares por barril, que fue el precio medio que pagamos el pasado año, aumenta a 75 dólares, es decir, una subida del 25%, los efectos para este año serían los siguientes:

-La pérdida acumulada de ingreso derivada del deterioro de la «relación real de intercambio» por el tamaño de las importaciones en porcentaje del PIB, sería 0.95% del PIB (25% x 3.8%).

-La pérdida de poder adquisitivo de los consumidores, derivada del impacto de una mayor tasa de inflación, sería 0.88% del PIB (25% x 3.5%).

No obstante los costos económicos mencionados y se trasladen a consumidores finales los aumentos de precios, este año nuestro PIB real podría crecer entre 3.5% y 4.0%, por estabilidad monetaria y disciplina fiscal.

Fuente: Hoy