Día Mundial del Sida

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Con el lema “Superar las interrupciones, transformar la respuesta al sida” se conmemora el primer día de diciembre, desde 1988, el día mundial contra esta condición que consiste en una supresión de las respuestas inmunológicas del organismo, generada por el HIV o virus de inmunodeficiencia humana.

En 2023 se reportó que aproximadamente murieron 630,000 personas a causa de enfermedades relacionadas con el SIDA en todo el mundo, una disminución significativa desde su pico en 2004, aunque son muchos los desafíos que persisten.

En cuanto a República Dominicana, UNICEF reveló ayer, apoyada en ENHOGAR-MICS 2019, que se ha avanzado, pero el estigma continúa siendo una barrera relevante. Un 41.9% mantiene actitudes discriminatorias hacia las personas que viven con VIH, mientras que el 90.1% percibe que el miedo al rechazo social limita la realización de pruebas.

De este informe se señala como progresos que el 98.4% de las mujeres de 15 a 49 años ha oído hablar del sida, y también se tiene como buenas percepciones que se descartan ideas erróneas, como la transmisión por mosquitos (63.9%) o por medios sobrenaturales (89.9%).

Un flanco débil en la lucha contra el VIH es que todavía no se ha descubierto una vacuna; con la única arma con la que cuentan los sistemas sanitarios, y por ende los seres humanos, es la información y la prevención.

El sida no es una enfermedad en sí misma, sino una desaparición de las respuestas del organismo ante los ataques de otros virus y bacterias que causan infecciones en el cuerpo.

Para contraerla lo único que se necesita es el descuido en el sexo y en las transfusiones, de ahí que debiéramos ser un poco más humanos con quienes la padecen, porque se trata de un calvario irreversible.

La prevención tiene mucho que ver con los derechos humanos, sobre todo con el derecho a la salud, que es una tarea del Estado, es decir una función que significa garantizar la salud de toda la población, con sistemas de atención a tiempo y prevención de enfermedades, con educación sanitaria y, sobre todo, con la promoción de una sexualidad responsable, porque la principal vía de contagio es la relación sexual.

Fuente: el Caribe