Un tributo al arte dominicano en cada taza

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Cada taza de café se convierte en una conmemoración del arte dominicano; son historias de logros que despiertan sentidos y emociones.Arte y café: pocas cosas reflejan tanto la dominicanidad como sus pintores y ese cafecito que ofrecemos y nos ofrecen. Por nueve décadas CCN ha apostado por destacar la dominicanidad, ese orgullo y pasión por lo nuestro. Así nace Arte de Café, colecciones exclusivas para su marca Casa Cuesta que reflejan la esencia de lo que somos como pueblo: colores, formas y emociones que narran nuestra identidad a través del arte y forman parte de su proyecto Orgullo De Mi Tierra. Desde hace más de dos décadas, Casa Cuesta forma parte del ritual diario del café en todos los hogares dominicanos presentando 16 colecciones plasmando el arte de los artistas Guillo Pérez, Cándido Bidó, Yoryi Morel, Juan Plutarco Andújar, Elsa Núñez, Jorge Severino, entre otros. La primera entrega se realizó en el 2003 con la obra del afamado pintor Dionisio Blanco. Sus coloridos homenajes al hombre del campo dominicano, los “sembradores y campesinos sin rostro”, despertó una fiebre coleccionista compartida por miles de familias dominicanas, convirtiendo algo tan simple como el brindis de café en algo hermoso. Guillo Pérez, el maestro de los gallos, campos de caña y paisajes campesinos prestó su paleta para una colección en el 2004 que llevaba a cada hogar un pedacito de arte de uno de los pintores más admirados y queridos.

El año siguiente fue representando por el singular estilo de Cándido Bidó y sus inconfundibles amarillos, azules y naranjas. A propósito del centenario del natalicio de Yoryi Morel en el 2006, el maestro de generaciones fue la estrella de la colección de ese año. Morel indudablemente es el mejor expositor de la esencia del mundo rural del Cibao: sus productos, su carácter, su gente y todo lo que engloba los elementos criollos que hacen nuestra patria única. La quinta colección se realizó en el 2007 y fue engalanada con Plutarco Andújar, quien llevó la belleza tranquila de sus paisajes marinos conocidas como “Marinas”. En ese mismo año, se presentó una nueva propuesta reafirmando el

compromiso de la marca por resaltar nuestros valores y raíces con la primera edición de la colección Trazos Criollos: Frutas de mi País con los elementos distintivos del colorido natural de las frutas tropicales como el cajuil, la piña, la guayaba y el mango.

En el 2008 las espirituales figuras de Elsa Núñez fueron el foco de la colección, mostrando un mundo emotivo interior intenso y dramático. Luego, en la colección del 2009, Teté Marella presentó las figuras femeninas de damas redondeadas, apacibles, sensuales como elementos principales de su obra.

Para el 2010, la octava colección le rindió homenaje a Jorge Severino, cuyos icónicos rostros femeninos: impresionantes mujeres negras, con figuras reposadas, sedentes y contando una historia pasada de su imaginación, exigieron su puesto en Arte de Café. También en este año se presentó una nueva edición de Trazos Criollos: Palmas de Mi País con las ilustraciones de nuestras palmas endémicas.

En 2011, la edición destacó las figuras sin rostro de Amaya Salazar; la décima homenajeó a las mujeres, sombrillas y paisajes coloniales de Miguel Núñez. La tradición continuó con Silvio Avila, Antonio Prats Ventós, José Morillo y Virgilio Méndez,

quienes aportaron sus estilos únicos: desde el dibujo y el color, la cerámica y el arte naïf hasta la exaltación de la mujer mulata. En el 2020, Jennaro González presentó una colección enmarcando las icónicas trinitarias sobre la arquitectura colonial dominicana. La más reciente edición destaca al pintor santiaguero Hilario Rodríguez, conocido por resaltar el folklore y la esencia del ser dominicano con estampas

de marchantas de flores en el mercado y paisajes muy nuestros.

Esta iniciativa de CCN transforma el ritual cotidiano del café en una experiencia cultural única, destacando el talento de artistas dominicanos en piezas coleccionables y convirtiéndolo en una tradición esperada cada año. Más que una vajilla, Arte de Café de Casa Cuesta es una expresión viva de nuestra creatividad como país; una invitación a celebrar, desde el hogar, la belleza y la riqueza de la cultura dominicana.

El espíritu de Arte de Café de Casa Cuesta: honrar el talento y el trabajo de los artistas

dominicanos llevando la trascendencia de su arte a cada hogar.

Durante nueve décadas, CCN ha enaltecido la dominicanidad de muchas maneras y por muchas vías que son patrimonio de todos.

Fuente: Listin Diario